
La política italiana despide a Emma Bonino como una figura clave de los derechos civiles
La primera ministra, Giorgia Meloni, ha definido a Bonino como una "voz fuerte y reconocible" de la política italiana y ha reconocido su "peso y su papel" en la vida pública del país, pes...
La primera ministra, Giorgia Meloni, ha definido a Bonino como una "voz fuerte y reconocible" de la política italiana y ha reconocido su "peso y su papel" en la vida pública del país, pese a las diferencias políticas entre ambas.
"Nuestras historias y nuestras sensibilidades han estado lejos, pero esto nunca me ha impedido reconocer su peso y su rol en la vida pública de nuestra nación", escribió la mandataria en su cuenta de X.
El ministro de Exteriores, Antonio Tajani, ha recordado a quien fue comisaria europea y ministra de Exteriores como una "autorizada representante de la política italiana" y ha destacado su compromiso con Europa y contra la pena de muerte y la mutilación genital femenina.
"Fue mi colega en Bruselas, una mujer inteligente con la que siempre tuve un intercambio respetuoso y leal, a pesar de tener a menudo valores y visiones políticas diferentes. Nos unía un gran sentimiento europeísta", dijo.
Mientras que el Senado italiano ha guardado un minuto de silencio en su memoria.
También desde Europa han llegado mensajes de reconocimiento. La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha asegurado que Bonino "siempre eligió avanzar, mostrando el camino a los demás" y ha destacado que "la Europa por la que luchó sentirá su falta".
Más Europa, el partido al que estuvo vinculada en los últimos años, ha despedido a Bonino como una de las figuras "más lúcidas, valientes y libres" de la política italiana.
Desde la izquierda italiana, Angelo Bonelli, de la Alianza Verdes e Izquierda (AVS), ha considerado que con Bonino desaparece "un pilar de la historia política y civil" italiana.
Bonino, histórica dirigente radical, fue diputada, comisaria europea y ministra de Exteriores.
Durante su larga trayectoria política participó en las campañas por la legalización del aborto y el divorcio y defendió causas como los derechos de las mujeres, la lucha contra la pena de muerte y las libertades individuales.
