
La líder centrista devuelve el mandato para intentar formar gobierno en Suecia
"No hay una mayoría que apoye un gobierno de centro", dijo en rueda de prensa Ringqvist tras reunirse con el presidente del Riksdag (Parlamento), Andreas Norlén.El bloque de ...
"No hay una mayoría que apoye un gobierno de centro", dijo en rueda de prensa Ringqvist tras reunirse con el presidente del Riksdag (Parlamento), Andreas Norlén.
El bloque de centroizquierda ganó las elecciones legislativas del pasado 13 de septiembre por 176 a 173 escaños, pero los diferencias internas le han impedido hasta ahora formar un Ejecutivo.
El socialista Partido de Izquierda, cuarta fuerza parlamentaria, sólo acepta un Gobierno del que forme parte, mientras que los centristas se niegan a integrar uno que incluya a esa formación.
Tampoco la líder socialdemócrata, Magdalena Andersson, fue capaz de cerrar un acuerdo y optó en su lugar por someter a una votación en el Riksdag una propuesta para que su partido gobernase en minoría, que fue rechazada por la Cámara el pasado día 15 por 248 votos contra 99.
Ringqvist recibió después de Norlén el encargo de explorar las opciones de un gobierno de centro, con Andersson previsiblemente como primera ministra, pero tanto el Partido Cristianodemócrata como el Partido Liberal, fuerzas del bloque de derecha, rechazaron esa opción.
"Todos los partido que tienen líneas rojas deben reflexionar sobre cómo manejarlas", dijo hoy Ringqvist, que a su vez mantiene su veto a cualquier Ejecutivo que incluya a socialistas o que dependa de la ultraderecha.
El Partido Socialdemócrata fue el más votado con el 28 % de las papeletas, su peor resultado en casi un siglo; seguido por el Partido Conservador, con el 19,8 %; y el ultraderechista Demócratas de Suecia, que retrocedió tres puntos y perdió su condición de segunda fuerza parlamentaria.
Antes de poder convocar elecciones extraordinarias, algo que no ocurre desde 1958, en Suecia son necesarias cuatro votaciones fracasadas para elegir primer ministro.
En 2018 hicieron falta cuatro meses de negociaciones y dos votaciones fracasadas hasta que el socialdemócrata Stefan Löfven cerró un acuerdo con centristas y liberales y otro adicional con el Partido de Izquierda para gobernar en minoría con el Partido de Medioambiente.
