
La JUR advierte del riesgo de debilitar la regulación bancaria adoptada tras la crisis
"Los recuerdos (de la crisis) se están desvaneciendo muy rápido y nadie se acuerda hoy, o algunos pero no mucho, del coste que pagamos en 2008 y en 2009 para salvar al sistema bancario, qu...
"Los recuerdos (de la crisis) se están desvaneciendo muy rápido y nadie se acuerda hoy, o algunos pero no mucho, del coste que pagamos en 2008 y en 2009 para salvar al sistema bancario, que era tan necesario para financiar nuestras economías. Y no deberíamos olvidarlo", dijo en un debate con la comisión de Asuntos Económicos de la Eurocámara.
El responsable del organismo europeo encargado de intervenir en caso de grandes quiebras bancarias, creado en 2014 precisamente a raíz de la crisis, se pronunció así en vísperas de que la Comisión Europea presente su informe sobre la competitividad de la banca del continente, previsiblemente este viernes.
En el mismo planteará revisar las exigencias de capital a las entidades, ajustar la aplicación de las reglas internacionales de Basilea a los bancos del continente y rebajar las obligaciones de información, entre otras medidas, según el borrador al que tuvo acceso EFE.
"Veremos lo que está escrito. Si dice explícitamente que quieren debilitar los estándares, me veré obligado a mencionar que no estoy necesariamente alineado con este posición", dijo Laboureix.
El presidente de la JUR insistió en que el organismo está dispuesto a hacer la legislación más sencilla y predecible, simplificando por ejemplo los métodos de cálculo de las reservas de capital que exigen, pero subrayó que ello no debería conllevar una desregulación, una opinión que comparte el Banco Central Europeo.
"Estamos motivados para simplificar. No estamos listos para desregular", afirmó Laboureix, quien incidió en que "una auténtica simplificación que no venga a expensas de la resiliencia requiere de un enfoque holístico".
Defendió, en particular, la utilidad del Mínimo de Fondos Propios y Pasivos Elegibles (MREL en la jerga financiera), un colchón que la UE exige a la mayoría de bancos para asegurar que estos cuentan con fondos suficientes para costear al menos una parte de su rescate en caso de dificultades y evitar así que tengan que pagarlos las arcas públicas.
Subrayó que este requisito, conocido como rescate interno y específico en la UE, permite también que las entidades vuelvan a ser solventes tras una resolución e instó a analizarlo no de manera aislada, sino en combinación con el resto de requisitos de capital.
"Algunos dicen que los requisitos de MREL son demasiado altos, demasiado complicados, pero MREL existe por varias razones (...). Sin suficiente MREL la resolución fracasaría y la estabilidad financiera no se restauraría", dijo.
Entre las medidas que contempla Bruselas en el borrador de su informe, que no se plasmarían en iniciativas legislativas hasta 2027, está precisamente una revisión del MREL, así como un ajuste de las normas de Basilea a las entidades europeas.
En este sentido, Laboureix también defendió ceñirse al acuerdo internacional para mantener la credibilidad.
"Si ya no se confía en las autoridades europeas porque el modo en que interpretan los estándares internacionales se ha debilitado, no esperen que durante la resolución otras autoridades sigan sus ideas (...). Impondrán restricciones y tomarán decisiones nacionales y la estabilidad financiera no será preservada a ese coste", dijo.
Bruselas ya ha aplazado y suavizado la aplicación en la UE de parte de esas reglas, después de que Estados Unidos y otras jurisdicciones hayan también postergado su introducción y estén analizando cómo implementarlas.
