
La huelga de transportistas persiste en el sur de Italia y agrava problemas de suministro
Las protestas, iniciadas el viernes en varias regiones del sur del país y cuya conclusión está prevista para este martes, amenazan con agravar las tensiones en la cadena de suministro y e...
Las protestas, iniciadas el viernes en varias regiones del sur del país y cuya conclusión está prevista para este martes, amenazan con agravar las tensiones en la cadena de suministro y extender sus efectos a otras zonas.
Los transportistas reclaman medidas urgentes para compensar el impacto del aumento del precio del diésel, mientras el sector y el Gobierno mantienen pendiente una reunión para abordar el conflicto.
En la región de Campania, los transportistas bloquearon el enlace entre las autopistas A1 (Milán-Nápoles) y A30 (Caserta-Salerno), lo que provocó retenciones de varios kilómetros y obligó a desviar el tráfico por carreteras secundarias.
El Ministerio de Infraestructuras y Transportes (MIT) ha convocado para el martes 27 de octubre, a las 16.00 horas, una reunión con representantes del sector del transporte por carretera, aunque los transportistas reclaman que se avance al martes 20 de octubre y amenazan con alargar la huelga si no lo consiguen.
El precio medio de los carburantes en las autopistas italianas se situaba este lunes en 2,297 euros por litro de gasóleo y 2,048 euros por litro de gasolina, según los datos del Ministerio de Empresa.
A las dificultades del transporte de mercancías se suma la escasez de gasolina y diésel derivada de los bloqueos en la refinería de Eni en Taranto (Apulia), un punto estratégico para el suministro de combustible en el sur del país que se encuentra paralizado por protestas laborales en la antigua siderúrgica Ilva.
El bloqueo del transporte por carretera agrava la situación, al dificultar la llegada de cisternas procedentes de regiones vecinas y generar un efecto en cadena sobre la distribución de combustible.
La escasez, inicialmente concentrada en la provincia de Taranto, se extendió durante el fin de semana a otras zonas de Apulia, Basilicata y Calabria, y alcanzó algunas gasolineras de la ciudad de Nápoles.
Como resultado, en numerosas estaciones de servicio se cuelgan carteles de "sin gasóleo ni gasolina" o "producto agotado", provocando filas de vehículos en los surtidores por el pánico de los usuarios a quedarse sin combustible.
El sector agrícola figura entre los más expuestos a las consecuencias de la huelga, debido a las dificultades para trasladar productos perecederos y al riesgo de que parte de la mercancía quede almacenada sin llegar a los puntos de venta.
A través de las redes sociales, numerosos usuarios y colectivos de las zonas afectadas han comenzado a difundir imágenes y vídeos que muestran la gravedad de la situación, con estanterías de supermercados completamente vacías en ciudades del sur del país.
Asimismo, en distintas plataformas proliferan las denuncias de ciudadanos y organizadores de las protestas que acusan a los medios de comunicación de silenciar la magnitud del conflicto y el desabastecimiento que ya sufren miles de familias.
En Sicilia, el Comité de Transportes (CTS) anunció su disposición a colaborar con las autoridades regionales para facilitar la reanudación de los envíos hortofrutícolas desde este lunes, mediante el transporte terrestre a través del estrecho de Mesina.
