
La guerrilla kurda reafirma su compromiso con la paz, un año después de quemar sus armas
En un comunicado difundido por la agencia kurda ANF, habitual portavoz del PKK, la guerrilla recuerda la gran expectación que suscitó la quema simbólica de armas por un grupo de 30 guerri...
En un comunicado difundido por la agencia kurda ANF, habitual portavoz del PKK, la guerrilla recuerda la gran expectación que suscitó la quema simbólica de armas por un grupo de 30 guerrilleros, encabezados por la dirigente Bese Hozat, el 11 de julio cerca de Suleimaniya, en los montes del Kurdistán iraquí.
"La ceremonia de la quema de armas dejó claro que no habría retorno a la estrategia de la lucha armada. Tras una expresión tan clara de voluntad política, el Estado turco debería haber dado los pasos políticos y legales necesarios hacia una solución política democrática. Un año más tarde, sin embargo, estos pasos aún no se han dado", constata el comunicado.
La nota reconoce que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, miembros de su partido, el islamista AKP, y su socio de coalición, Devlet Bahçeli, líder de la formación ultranacionalista MHP, "han declarado que apoyan el proceso y que este está progresando, pero las declaraciones no se han reflejado en la práctica".
"Con todo, en el primer aniversario de la ceremonia de la quema de armas, reafirmamos una vez más nuestra determinación de continuar el camino de la lucha política democrática", señala el comunicado del movimiento.
Prosigue criticando que las referencias a una futura ley, que debería adoptarse en el Parlamento, "se reducen al asunto del desarme, lo que no hace justicia a un problema de un siglo de antigüedad".
Una ley adecuada para el proceso de paz debería determinar en primer lugar el estatus del fundador del PKK, Abdullah Öcalan, alias 'Apo', encarcelado desde 1999 en Turquía, así como de los demás "dirigentes representativos" del movimiento, considera el texto.
"Nuestro pueblo, al igual que nuestro movimiento de liberación, ha dejado claro que no aceptará una propuesta que no permita al líder Apo vivir en libertad y participar en el trabajo político. Esta realidad debe ser la base del proceso", reivindica el PKK.
El proceso de paz con el PKK fue propuesto a finales de 2024 por el ultranacionalista Bahçeli, aliado de Erdogan, y llevó a una declaración de alto el fuego en marzo de 2025, la disolución formal de la guerrilla en mayo y la quema de armas en julio de ese año.
Pero desde entonces, Turquía no ha propuesto fórmulas para reintegrar en la vida civil a los guerrilleros desmovilizados, que bajo la ley turca siguen considerándose terroristas.
El PKK se fundó en 1984 para conseguir la independencia de las regiones kurdas del sureste de Turquía mediante la lucha armada, pero renunció a este objetivo en 2013, iniciando un proceso de paz que se rompió en 2015 y se reanudó el año pasado.
