
La escritora Maria Reva cree que otras invasiones como la de Ucrania son posibles hoy
En 'Últimos especímenes antes de la extinción' incluye dos de sus obsesiones, los "tours románticos" que atraían hasta ciudades como Kiev, Járkiv y Jersón a hombres occidentales en bu...
En 'Últimos especímenes antes de la extinción' incluye dos de sus obsesiones, los "tours románticos" que atraían hasta ciudades como Kiev, Járkiv y Jersón a hombres occidentales en busca de una esposa eslava, y lo que les ocurre a las personas que trabajan con especies animales, en este caso, caracoles, y pagan un "precio psicológico" muy alto al ver cómo "se extinguen ante sus ojos".
En un encuentro con periodistas este viernes, Reva, cuya familia se trasladó a Canadá cuando tenía siete años y que actualmente tiene vetada su entrada en Rusia, explicó que cuando se sentó ante el ordenador tenía en mente tratar estas dos cuestiones y que la estructura de la obra fuera la de una ópera, con solos, arias, duetos, tríos y un coro.
Sin embargo, en febrero de 2022 empezó la guerra en Ucrania y, tal y como se lee en la novela, todo dio un vuelco.
"Rusia inició su invasión y eso alteró las vidas de toda mi familia, que tuvo que huir de sus casas, excepto mi abuelo, que decidió quedarse. Por cuestiones éticas tuve que plantearme cómo hacer arte a partir del dolor o cuál es el papel de la ficción en una realidad que cambia rápidamente", explicó.
Todas estas dudas las acabó vertiendo en la novela, donde practica todo tipo de juegos narrativos, intercalando géneros, formatos, ella que tiene experiencia como escritora de libretos de ópera.
En la obra, las tres mujeres protagonistas, Yeva, Nastia y Sol, que trabajan como novias para una agencia nupcial, aunque no son el prototipo que un hombre occidental podría esperar, planean una acción para exponer la "misoginia" de los negocios de novias por correspondencia, pero el plan se rompe el día que empieza el conflicto bélico.
"Era curioso, porque cuando empezó la invasión absoluta de Rusa a Ucrania, todos pensamos en Canadá que nuestra paz, este vivir en un tiempo de paz, era algo garantizado y estable, lo veíamos con mucha distancia", dijo.
Pero, poco después, el presidente de EE.UU., Donald Trump, habló de anexionar Canadá a Estados Unidos y "la manera en cómo hablaba de la frontera entre los dos países era muy parecido a como lo hacía Putin cuando hablaba de Rusia y Ucrania antes de la invasión, diciendo que la frontera era algo artificial. Trump también lo decía y que los canadienses estaríamos mucho mejor bajo la protección de los americanos y, entonces, pensé que no había tanta distancia entre uno y otro".
Subrayó que ni su familia ni ella pensaron nunca el alcance que tendría la guerra en Ucrania: "No éramos conscientes de que pudiera estallar hasta el punto en como lo ha hecho. Ahora, creo, esto podría pasar en otras partes, incluso en Canadá".
Aunque no esconde que hubo un momento en que abandonó la novela porque "no era capaz de continuar con el tono humorístico, de sátira, que tenía, después me empezaron a llegar muestras de humor negro de amigos y familiares que estaban en Ucrania".
Relató que eran personas que podían estar en un refugio, mientras caían bombas en su ciudad, y "podían hacer chistes, incluso el ministro de Defensa de entonces utilizó un tono irreverente para hablar del invasor en un discurso público, así que, al final, pensé en la importancia del humor como un mecanismo de defensa".
Autora de relatos antes de esta primera novela, avanza que tiene previsto seguir escribiendo, sin saber todavía cómo le afectará el éxito que ha tenido su novela en varios países de todo el mundo.
