
La chaqueta cruzada se perfila como tendencia en París para 2027
El director creativo desde 2025 de la casa francesa, que ha hecho desfilar esta tarde su moda en los jardines de las Tullerías, se ha decantado por propuestas más comerciales que en anteri...
El director creativo desde 2025 de la casa francesa, que ha hecho desfilar esta tarde su moda en los jardines de las Tullerías, se ha decantado por propuestas más comerciales que en anteriores ocasiones.
Además de las chaquetas, el pantalón junto a las faldas son otras dos de las prendas que se han visto entre sus conjuntos. Estas últimas muy por encima de la rodilla, han abierto el desfile, con vuelo, y pensadas para una clienta joven, principalmente asiática y estadounidense.
Anderson apuesta por la combinación de materiales, algo que ya es habitual desde hace varios años; con motivos, así como asimetrías, en más de un caso.
El guiño al fundador de la 'maison', Christian Dior (1905-1957) ha estado, además de en las chaquetas, en la utilización de grises, que tanto adoraba el célebre creador de costura, así como en la elección de una propuesta que reproducía el motivo de pata de gallo.
Aparte de grises, se han visto marrones, rosas, blancos y negros, entre otros colores. El estampado también ha estado presente en la colección.
No podían faltar los bolsos, muy presentes, que llegan en formas diversas, y sobre todo pensados para una mujer urbana.
Como nota curiosa, los invitados al desfile recibieron junto a la invitación dos nueces chinas tradicionales, como guiño a la naturaleza, así como probablemente al gigante asiático, donde las ventas de lujo en general van en retroceso.
Por la mañana, y al otro lado del Sena, en el barrio latino, la belga Marie Adam-Leenaerdt ha desvelado su colección para el verano de 2027. En ella, han destacado vestidos y trajes, con el negro como color-eje.
La recientemente galardonada con el premio Andam, que apoya a los talentos emergentes en la moda, ha hecho desfilar en total 48 propuestas.
La mujer que imagina destila feminidad y practicad, sin renunciar a su lado más sexy, como se podía ver en un puñado de sus modelos.
Como es costumbre en Adam-Leenaerdt, su concepción de la moda está hecha para durar, con propuestas multifuncionales, imaginadas para poder ser utilizadas de diferentes modos.
Precisión en los cortes, aberturas en algunos de los vestidos, faldas de diferentes largos, así como presencia de colores como el rojo, el mostaza y el azul, han sido otras de las características de lo que la diseñadora belga imagina para el verano del próximo año.
En el apartado de los tejidos utilizados, los brillantes han destacado sobre los mates.
