
La asimetría del universo, la nueva apuesta del colectivo teamLab que se estrena en Tokio
"Quiero crear un mundo que la gente nunca haya visto antes", relató a EFE en la presentación de las nuevas exhibiciones el fundador del colectivo artístico japonés, Toshiyuki Inoko, que ...
"Quiero crear un mundo que la gente nunca haya visto antes", relató a EFE en la presentación de las nuevas exhibiciones el fundador del colectivo artístico japonés, Toshiyuki Inoko, que definió la muestra como una "batalla" entre figuras que "carecen de un límite material".
Con cientos de haces de luces repartidos por una habitación, el museo mostrará hasta el 8 de octubre dos nuevas piezas, Asymmetric Existence (Existencia Asimétrica) y Chromatic Existence (Existencia Cromática), que integran la muestra especial 'Sobre la asimetría del universo'.
Las dos obras se dan cita en un único espacio mediante proyecciones de luz sincronizadas que, junto a un espejo situado al fondo de la sala, generan esferas y paisajes de todos los colores que recuerdan a las galaxias y el cosmos, motivo recurrente en las obras de Inoko.
En Chromatic Existence, la luces se condensan y "cristalizan" para formar una esfera central que cambia constantemente, y desborda el espacio con formas dinámicas, desde ondas sutiles de colores hasta un sólido cilindro oscuro que se transforma y mueve según los movimientos de quienes lo observan.
Por su parte, Asymmetric Existence combina esculturas físicas con imágenes que solo aparecen en el espejo del fondo de la sala y que, según el creador japonés, "se unen como un todo" pese a ser asimétricas entre sí.
Unas ideas abstractas que nacen de la inspiración de observar su paisaje más cercano. Los pequeños remolinos formados en el mar de su localidad natal, según relató, le hicieron reflexionar sobre qué hace que algo exista sin necesidad de ser materia.
"Si miras un espejo, esperas que lo que ves sea simétrico al espacio en el que estás, pero en este caso los paisajes son asimétricos y se unen como un todo cuando los vemos", explicó el artista. Un concepto difícil que, advierte, es "algo que los humanos no habían visto antes".
Inoko, que no quiso desvelar el número de proyectores que hacen posible estas obras, quiere dar una experiencia inmersiva para quien entre en la sala, y así darle la oportunidad de observar "el mundo desde dentro".
Con el universo y la existencia como hilo conductor, el colectivo japonés vuelve a cuestionar lo que se ve, se percibe y se siente en una combinación de luces que atrapa a quien las mira, y un arte digital "sin mapas", donde el visitante puede perderse, esta vez, en la inmensidad de las galaxias y el cosmos.
Situado en el teamLab Borderless del barrio capitalino de Minato, esta muestra se suma a las otras piezas del popular recinto que, a través de sus exhibiciones tecnológicas, se aleja de la idea clásica de un museo, con una propuesta que ya ha batido récords como la instalación dedicada a un solo artista con mayor número de visitantes.
