
La Amazonía brasileña registra en 2025 la menor superficie quemada en 41 años
Fueron 3,1 millones de hectáreas de vegetación devastadas por el fuego, un 80,3 % menos que en 2024 cuando las llamas arrasaron 15,8 millones en la mayor selva tropical del planeta....
Fueron 3,1 millones de hectáreas de vegetación devastadas por el fuego, un 80,3 % menos que en 2024 cuando las llamas arrasaron 15,8 millones en la mayor selva tropical del planeta.
Pese a la reducción registrada este año, la Amazonía sigue concentrando, junto con el Cerrado, la mayor parte de la superficie afectada por incendios en Brasil. Entre ambos biomas acumulan el 86 % de toda el área que se ha quemado al menos una vez en el país desde 1985.
Sin embargo, el informe advierte que en la Amazonía brasileña las llamas tienden a repetirse con mayor frecuencia que en otros biomas, presentando intervalos más cortos entre un episodio y otro.
El 31,6 % de las áreas que ya se incendiaron vuelve a arder en un plazo de hasta dos años, lo que reduce el tiempo de recuperación de la vegetación y aumenta el riesgo de nuevos incendios.
"En la Amazonía, donde la vegetación no está adaptada al fuego, intervalos tan cortos entre los eventos reducen el tiempo de recuperación del bosque y aumentan el riesgo de incendios cada vez más intensos y degradantes", afirmó el investigador de MapBiomas Fuego Luiz Felipe Martenexen.
Según el experto, este proceso puede ir debilitando poco a poco la capacidad de la selva para regenerarse, lo que la hace cada vez más frágil y propensa a nuevos incendios.
El estudio también mostró que el 64 % de toda la superficie quemada en Brasil durante los últimos 41 años se incendió más de una vez y que el 52 % de las áreas vuelve a arder en un plazo de hasta cuatro años.
Asimismo señaló que, aunque el 71,5 % del área quemada en el país entre 1985 y 2025 fue de vegetación nativa, en la Amazonía predominaron los incendios en áreas transformadas por la actividad humana, especialmente pastizales.
En este sentido, la coordinadora de MapBiomas Fuego, Ane Alencar, destacó la importancia de controlar el uso del fuego en las áreas antrópicas "a través de iniciativas gubernamentales, pero también mediante el uso consciente del fuego por parte de los propios productores rurales".
A nivel nacional, Brasil registró 12,7 millones de hectáreas de vegetación quemadas en 2025, casi la mitad de la superficie de 2024 y un 31 % menos que el promedio histórico anual de 18,4 millones de hectáreas, lo que interrumpió una secuencia de años de expansión de los incendios y devolvió al país a un nivel históricamente más bajo de área quemada.
Según explicó Alencar, los años siguientes al fenómeno de El Niño, que prolonga la estación seca y retrasa las lluvias en la Amazonía y otras regiones del país, son los de mayor incidencia de incendios.
Si se confirma que este año El Niño será de gran intensidad, el riesgo de incendios en el ecosistema podría aumentar durante el segundo semestre del año y el comienzo de 2027, advirtió la experta.
