
Kick suma polémicas tras retransmitir el acoso de 'streamer' español a una mujer en Tokio
La escena, grabada en una retransmisión en directo en el distrito tokiota de Kabukicho, conocido como el barrio rojo de la capital japonesa, muestra al 'streamer' Aruberuto Makoto, cuyo ver...
La escena, grabada en una retransmisión en directo en el distrito tokiota de Kabukicho, conocido como el barrio rojo de la capital japonesa, muestra al 'streamer' Aruberuto Makoto, cuyo verdadero nombre es Alberto Alonso, bromeando sobre la situación de la mujer junto al cámara y sugiriéndole que si quiere tener relaciones sexuales con ella: "ésta es gratis", dice.
El vídeo, retransmitido en directo originalmente en Kick y de unos siete minutos, fue posteriormente difundido en otras redes sociales y generó críticas por la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba la mujer.
En un momento de la grabación, un transeúnte interviene para ayudarla y pide que dejen de grabar, a quien Alonso y sus compañeros increpan con insultos racistas.
Fundada a finales de 2022 por multimillonarios de las criptomonedas, la plataforma australiana Kick no respondió a las preguntas de EFE sobre posibles medidas contra la cuenta del creador.
Alonso, español residente en Japón con unos 25.600 seguidores en Kick y 223.000 en YouTube, ya había protagonizado con anterioridad contenidos en los que se hacen referencias a conductas sexuales sin consentimiento.
Tras la polémica, publicó un vídeo en el que reconoció que su lenguaje no era el apropiado, aunque sin ofrecer disculpas y justificando que el contenido iba dirigido a un público concreto.
El episodio se produce apenas un año después de la muerte durante una retransmisión en Kick del francés Raphaël Graven, conocido como Jean Pormanove o JP, tras permanecer más de doce días emitiendo contenido en directo en el que era sometido a humillaciones y abusos.
Aunque la autopsia descartó inicialmente la intervención de terceros, en agosto de este año un tribunal de Niza (Francia) condenó a dos 'streamers', Owen Cenazandotti y Safine Hamadi, a dos años y 18 meses de prisión por la violencia ejercida contra Pormanove y otro participante, aunque las penas no son de cumplimiento efectivo.
La autopsia determinó que la muerte no fue consecuencia directa de los golpes, pero la Justicia francesa mantiene abierta una investigación sobre la responsabilidad de Kick en la difusión y moderación de estos contenidos.
Con sede en Melbourne, en el sur de Australia, Kick fue fundada con financiación de multimillonarios australianos vinculados a la plataforma de apuestas con criptomonedas Stake.com. Su objetivo era competir con el gigante del 'streaming' Twitch -actualmente número uno en el sector-, prometiendo una menor moderación de contenido y comisiones más bajas para los creadores.
Esta laxitud se tradujo desde entonces en la aceptación de expresiones racistas y homófobas, expansión de contenido de extrema derecha, apuestas y también en el consumo de drogas o autolesión e humillaciones.
La compañía prohíbe actualmente en sus normas el contenido sexual no consentido, el acoso, los discursos de odio, la violencia y otras conductas ilegales o peligrosas. Sin embargo, continúa recibiendo críticas por la difusión de contenidos extremos.
