
Jueza Karen González renuncia a su candidatura a la vicedecatura para destrabar elecciones
En un movimiento orientado a desbloquear la crisis institucional que atraviesa la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), la magistrada y profesora...
En un movimiento orientado a desbloquear la crisis institucional que atraviesa la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), la magistrada y profesora Karen Leticia González Orrego presentó este martes 25 de agosto su renuncia formal, voluntaria e irrevocable a su candidatura a la vicedecatura para el periodo 2026-2031.
La decisión se da en medio de una fuerte disputa interna en el Consejo Directivo, donde la falta de acuerdos y las discrepancias sobre su postulación habían frenado la vida institucional de la casa de estudios.
La candidatura de González Orrego, quien se desempeña como jueza de Primera Instancia y cuenta con una vasta trayectoria académica en la institución, había sido fuertemente cuestionada por sectores opositores bajo el argumento de supuestas incompatibilidades derivadas del artículo 1.º de la Ley N.º 5534/2015 (modificada por la Ley N.º 6525/2020), que reglamenta prohibiciones e incompatibilidades aplicables a magistrados judiciales.
Sin embargo, el conflicto normativo parecía zanjado en el plano judicial, pues la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia dictó el Acuerdo y Sentencia N.º 355 el pasado 12 de agosto de 2026, haciendo lugar a una acción de inconstitucionalidad promovida por la abogada y declarando inaplicable dicha ley a su persona.
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Con este fallo firme y pasado en autoridad de cosa juzgada, su postulación reunía todos los requisitos legales exigidos por el Estatuto de la UNA.
Una salida para “allanar el camino”Pese a contar con el respaldo de la máxima instancia judicial, la candidata denunció que su nombre y su reputación profesional fueron instrumentalizados como un “pretexto” para judicializar la contienda y dilatar el acto eleccionario.
En el texto de su renuncia, apuntó directamente contra las maniobras de sectores internos: “Resulta lamentable que, ante la falta de una mayoría suficiente en el Consejo Directivo, un sector haya procurado trasladar la definición de las autoridades universitarias a factores externos, utilizando cuestionamientos jurídicamente inviables para demorar el acto electoral”.
Asimismo, subrayó que su dimisión constituye un acto de estricto desprendimiento institucional enfocado en proteger la autonomía universitaria consagrada en la Constitución Nacional: “He decidido dar un paso al costado. Lo hago para allanar el proceso y permitir que las elecciones puedan llevarse adelante de manera inmediata”.
Con la dimisión formal ante el Tribunal Electoral Independiente (TEI) Ad Hoc, notificada al Consejo Directivo y a la Justicia Electoral, se espera que el órgano universitario destrabe las tensiones políticas internas y fije los plazos definitivos para la elección de las máximas autoridades de la facultad, poniendo fin a semanas de incertidumbre en el campus de la UNA.
