
Japón convoca al embajador ruso para protestar por la visita de Putin a islas en disputa
El ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, presentó una "enérgica protesta" al diplomático ruso y le solicitó que la trasladara al Kremlin "de inmediato", según un comunicad...
El ministro de Exteriores japonés, Toshimitsu Motegi, presentó una "enérgica protesta" al diplomático ruso y le solicitó que la trasladara al Kremlin "de inmediato", según un comunicado de la cartera ministerial.
Motegi le dijo que esta primera visita de Putin desde que asumió el poder en el año 2000 "resulta sumamente lamentable" y que "no solo repercute de manera extremadamente negativa en las relaciones" bilaterales, sino que "también hiere los sentimientos del pueblo japonés".
Asimismo, reafirmó que los calificados por Japón como Territorios del Norte (las cuatro islas de Kunashiri, Etorofu, Shikotan y Habomai, en las Kuriles) "constituyen una parte inherente del territorio japonés", por lo que este viaje "es incompatible" con la postura de Tokio sobre este archipiélago.
Horas antes, la primera ministra, Sanae Takaichi, había tachado de "absolutamente inaceptable" el desplazamiento de Putin a la isla de Iturup (Etorofu para Japón) y había asegurado que esta decisión "agrava todavía más el sentimiento antirruso en el país y dificulta el restablecimiento" de los lazos bilaterales.
"Esperamos que la parte rusa se tome muy en serio la gravedad de este asunto", manifestó, tras mencionar que sus relaciones ya atravesaban "una situación difícil" desde la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022.
El jefe del Kremlin viajó a la principal isla de las Kuriles en el marco de su gira por Siberia y el Lejano Oriente ruso, tras asistir a unas maniobras de la Armada en el Pacífico. En Iturup visitó una planta procesadora de pescado, un hospital y una escuela, pero no trasladó ningún mensaje político.
Sí habló de Japón la víspera, cuando aseguró que "con la excusa de los acontecimientos en Ucrania, sin profundizar en los motivos de este conflicto, impuso sanciones injustificadas" a Rusia. En cuanto a las Kuriles, dijo que su soberanía queda fijada en documentos internacionales surgidos tras su rendición en la Segunda Guerra Mundial.
Aunque fueron descubiertas por navegantes rusos, las Kuriles pasaron a ser parte de Japón en 1875 en virtud del Tratado de San Petersburgo. Esos territorios se incorporaron a la Unión Soviética tras la Segunda Guerra Mundial en virtud del Tratado de San Francisco.
En 1956, ambos países suscribieron una declaración que restablecía sus relaciones diplomáticas y allanaba el camino para una futura devolución de las Kuriles, que se encuentran situadas entre la isla japonesa de Hokkaido y la península rusa de Kamchatka y son ricas en recursos pesqueros.
Con todo, la nueva Constitución rusa aprobada en un controvertido referéndum en 2020 impide al jefe del Estado ceder territorios a un país extranjero, lo que afecta tanto a las Kuriles como las cinco regiones ucranianas anexionadas en 2014 y 2022.
