
Israel registra cifras de récord de emigración, dice estudio de la Universidad de Tel Aviv
A lo largo de 2025, 90.922 israelíes salieron del país más de tres meses, mientras que la cifra de 2024 ascendió a 91.499 y, la de 2023 a 86.5098, puntualiza la universidad en un comunic...
A lo largo de 2025, 90.922 israelíes salieron del país más de tres meses, mientras que la cifra de 2024 ascendió a 91.499 y, la de 2023 a 86.5098, puntualiza la universidad en un comunicado. En comparación, entre 2010 y 2019 la media era de unos 60.000.
"De cara al futuro, y si no hay cambios, crece la preocupación de que la emigración procedente de Israel aumente de forma que ponga en peligro la seguridad y economía israelíes", advirtió en el comunicado el profesor a cargo del estudio, Itai Ater, aunque puntualizó que las cifras hasta el momento "no representan un riesgo para la resiliencia de Israel".
La tendencia, recoge el estudio, sí que plantea cifras "récord" para el país.
El estudio crea estimaciones basadas en los datos de la Oficina Central de Estadísticas de Israel, si bien esta aún no ha publicado sus cifras defintivas para 2025.
En su lugar, el equipo de la TAU define como "emigrantes" en su estudio a quienes dejan el país por al menos tres meses, dado que han registrado que quien sobrepasa este periodo tiende a quedarse fuera de Israel más de un año.
La Universidad plantea que el debate público sobre quienes abandonan el país se avivó desde la elección del Gobierno actual de Benjamín Netanyahu (el más derechista de la historia de Israel) en 2022, que empezó a promover una reforma legal que generó protestas multitudinarias en todo el país.
Cuando la situación nacional atravesaba ese momento de inestabilidad, se produjeron los ataques de las milicias gazatíes de 7 de octubre de 2023 y, como represalia, el inicio de la brutal ofensiva de Israel contra Gaza y las posteriores escaladas de violencia con otros países vecinos, especialmente con Irán.
"La emigración procedente de Israel puede tener consecuencias especialmente difíciles y graves. La economía israelí no es rica en recursos naturales, y se basa en gran medida en capital humano de alta calidad que se concentra en la industria de alta tecnología y otros campos intensivos en conocimiento", explica la TAU.
El informe reitera que las cifras no son de momento preocupantes o una amenaza, pero planteó que empeorar respecto a los niveles de emigración actuales y perder "el equilibrio" respecto a la inmigración es "el verdadero peligro".
