
Irak destapa décadas de corrupción con arrestos, millones de dólares y relojes enterrados
Tan solo seis semanas después de asumir el cargo y prometer combatir con mano de hierro la corrupción endémica en Irak, el primer ministro Ali al Zaidi lanzó el 28 de junio el "Asalto al...
Tan solo seis semanas después de asumir el cargo y prometer combatir con mano de hierro la corrupción endémica en Irak, el primer ministro Ali al Zaidi lanzó el 28 de junio el "Asalto al Amanecer", una campaña digna de telenovela que está sacudiendo el segundo mayor productor de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
El alcance de esta operación todavía se desconoce, ya que cada día se incautan y se congelan activos robados por funcionarios del Ministerio de Petróleo y de otras carteras, pero la Justicia iraquí estima que hasta el momento se han incautado alrededor de 200 millones de dólares, además de propiedades y vehículos de lujo.
La campaña anticorrupción cuenta con un gran apoyo popular, y grandes líderes religiosos como el influyente Muqtada al Sadr han descrito a Al Zaidi como un "soldado de la reforma", mientras que han advertido contra ataques dirigidos contra el primer ministro, que ahora está en el punto de mira.
Y es que muchas figuras de la élite política que ha estado al frente del país en las últimas dos décadas están tratando de detener a Al Zaidi, que ha reiterado que seguirá persiguiendo la corrupción rampante.
El analista político Sabah al Sheij recordó a EFE que la corrupción en Irak es "generalizada en todas las instituciones gubernamentales", y que los esfuerzos del primer ministro implican "riesgos", debido a que muchos de los señalados cuentan con una gran influencia y apoyo de milicias y grupos armados.
Asimismo, indicó que la campaña precede la visita de Al Zaidi a Washington, adonde ha partido hoy, en un momento en el que el presidente estadounidense, Donald Trump, exige a Irak que combata la corrupción -incluido el contrabando de dólares fuera del país, especialmente a Irán- y que ponga fin a las milicias.
Según el experto Abdulaziz al Yuburi, esta operación será exitosa "si continúa al ritmo con el comenzó, sin discriminar entre los individuos corruptos", al tiempo que alabó "los avances significativos por primera vez en Irak desde 2003, con la recuperación de millones de dólares".
También vinculó la campaña a la visita del primer ministro a Estados Unidos, al señalar que Al Zaidi está respondiendo a las exigencias estadounidenses en un momento en el que Irak está en el punto de mira de Washington y trata de mantener un equilibrio en medio de la guerra con Irán, su otro gran aliado
Pese a parecer exorbitantes, estas cantidades resultan irrisorias en comparación con los niveles de corrupción desde la caída de Sadam Husein tras la invasión de Estados Unidos: el juez Munir Haddad, asesor jurídico del primer ministro, estimó recientemente que se han "saqueado" más de 2 billones de dólares de las arcas públicas iraquíes desde 2003.
Las cifras robadas son "incomprensibles e inimaginables", en palabras de Haddad, que ha elogiado el primer paso serio contra la corrupción en más de dos décadas.
La campaña arrancó tras las confesiones del viceministro de Petróleo para Asuntos de Refinación, Adnan al Yumaili, que fue arrestado a finales de mayo después de intentar sobornar al primer ministro para librarse de las acusaciones de lavado de dinero y malversación de fondos públicos.
Eso desató la tormenta y Al Zaidi prometió que nadie se salvaría de la Justicia, independientemente de su cargo. Una cincuentena de funcionarios han sido arrestados, entre ellos 13 legisladores a quienes se les ha levantado la inmunidad parlamentaria por enriquecimiento ilícito y perjudicar la economía nacional.
En el caso de Al Yumaili y sus cómplices, el Tribunal Penal Federal Anticorrupción anunció el pasado jueves la incautación de 14.000 millones de dinares iraquíes (más de 10 millones de dólares), unos activos que se encontraban escondidos en un pozo de drenaje de lluvia.
