
Imágenes inéditas de Suu Kyi reavivan "la esperanza" sobre el estado de la nobel birmana
Las imágenes, celebradas por Gobiernos, ONG y familiares de la exconsejera de Estado, llegan después de meses de dudas sobre la salud de Suu Kyi, de 81 años, y su paradero, así como de p...
Las imágenes, celebradas por Gobiernos, ONG y familiares de la exconsejera de Estado, llegan después de meses de dudas sobre la salud de Suu Kyi, de 81 años, y su paradero, así como de peticiones de pruebas de vida por parte de sus allegados y de países del Sudeste Asiático.
La noticia se produce tres días antes de la visita del presidente del Gobierno militar birmano, Min Aung Hlaing, a la vecina Tailandia, en medio de sus renovados esfuerzos para salir del ostracismo internacional en el que sumió al país desde la asonada de febrero de 2021.
La portavoz del Ejecutivo birmano, Khiang Khian Soe, difundió las instantáneas en la red social Facebook con un escueto mensaje en el que señalaba que Suu Kyi se había reunido con el representante del CICR en el país, Arnaud de Baecque, quien aparecía en dos de las fotografías, saludando a la política y conversando con ella.
En una segunda publicación, Khiang Khian Soe aseguró que ambos sostuvieron una reunión privada que se extendió "durante más de media hora" y que Suu Kyi "está en buen estado y tiene una salud estable".
De Baecque, por su parte, confirmó a EFE el encuentro en un breve mensaje, mientras que el CICR publicó luego un comunicado en el que explicó que la reunión se realizó "este lunes" conforme al protocolo para las vistas a "personas privadas de libertad", que permite a los prisioneros "intercambiar noticias con sus familias".
Ninguna de las partes ha confirmado el lugar en el que se produjo esta reunión, aunque el Gobierno asegura que la exconsejera de Estado se encuentra en Naypyidó, la ciudad desde donde opera el Gobierno militar, algo que no ha podido ser comprobado por familiares o su equipo de defensa.
Las imágenes representan la primera prueba de vida de Suu Kyi desde el pasado 30 de abril, cuando el Gobierno militar publicó su primera fotografía en más de tres años para anunciar que había sido trasladada de una prisión a arresto domiciliario, si bien la imagen no pudo ser verificada.
Desde entonces, su hijo menor, Kim Aris, intensificó una campaña mundial para exigir una prueba de vida fiable de su madre, con quien no habla por teléfono desde el 31 de enero de 2021, un día antes de la asonada militar que puso fin a una década de transición democrática en Birmania.
A través de Facebook, Aris celebró hoy la noticia, que consideró "un primer paso importante" que espera conduzca a un mayor acceso humanitario, al contacto directo con su madre y "a información creíble y verificada de forma independiente sobre su bienestar".
"Hoy llega la esperanza", remarcó Aris, que también espera que este avance no sea el último, sino que allane el camino para la "liberación inmediata e incondicional" de la nobel y de los presos políticos de Birmania, cerca de 22.000 personas, según la ONG.
Las fotografías difundidas este lunes por el Gobierno militar, que muestran a la política en dos momentos: cortando un pastel de cumpleaños y conversando con el jefe del CICR en Birmania, Arnaud de Baecque, son, a juicio de Aris, "el primer avance positivo en más de cinco años".
"Agradezco profundamente a todos los que han apoyado a mi familia, especialmente a quienes respaldaron la campaña por una prueba de vida", expresó.
El hijo menor de la líder democrática agradeció también los "crecientes esfuerzos" de la comunidad internacional, especialmente dentro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), que han reclamado en varias ocasiones la liberación de Suu Kyi al Gobierno militar de Min Aung Hlaing, que detenta el poder desde la asonada.
Entretanto, la Asociación de Apoyo a los Presos Políticos de Birmania (AAPP) consideró que estas fotografías representan "el éxito alcanzado gracias a la presión colectiva de organizaciones nacionales e internacionales", al tiempo que reiteró su petición para una liberación plena e incondicional de la octogenaria.
Además, el Gobierno de Tailandia se sumó a las celebraciones por la noticia y manifestó su deseo de que las autoridades birmanas "emprendan nuevas medidas positivas para lograr una paz y estabilidad duraderas" en el país, donde el golpe exacerbó un conflicto divil de décadas y cercenó la transición democrática liderada por Suu Kyi.
