
Feministas marroquíes reclaman que la paridad sea ley y acceso a órganos de decisión
Marruecos afronta estos comicios con una representación femenina todavía limitada: sólo seis mujeres accedieron a la actual Cámara de Representantes (Cámara Baja, 395 escaños) tras com...
Marruecos afronta estos comicios con una representación femenina todavía limitada: sólo seis mujeres accedieron a la actual Cámara de Representantes (Cámara Baja, 395 escaños) tras competir con candidatos varones, mientras que las 90 restantes (22,8 % de la Cámara) obtuvieron su escaño a través de una cuota femenina.
En las elecciones legislativas de Marruecos, las mujeres, de acuerdo con esa cuota, concurren por dos vías diferentes: un total de 92 circunscripciones locales mixtas, compitiendo con los hombres, y 12 regionales, estas últimas reservadas exclusivamente a candidatas.
La presidenta del Movimiento por una Democracia Paritaria (MDP, agrupa a cerca de un millar de asociaciones feministas), Khadija Errebbah, aseguró a EFE que las mujeres marroquíes han estado presentes en todos los procesos electorales desde la década de 1960. "El debate hoy ya no es sobre la participación, sino sobre el acceso real a la toma de decisiones", subrayó.
Al margen de la cuota legal, los partidos no han hecho esfuerzo alguno por impulsar la presencia de la mujer más allá de lo obligatorio: las candidaturas femeninas en las listas legislativas locales (mixtas) apenas alcanzan el 33 %.
Además, esta cifra oculta, según Errebbah, una realidad aún más desfavorable, ya que esas candidatas están dispersas en distintas papeletas y solo el 7,49 % encabeza listas mixtas, lo que deja en el aire cuántas lograrán realmente un escaño.
En la práctica, la mayoría absoluta de las listas mixtas están encabezadas por hombres, ya que los partidos no aplican la paridad al no existir ninguna ley que se la imponga.
El sistema produce, por tanto, una diferencia importante entre la presencia de las mujeres como candidatas y su representación final en el Parlamento. En 2026 se han registrado 2.658 candidaturas femeninas, el 36,47 % del total: 1.783 corresponden a las circunscripciones regionales (cuota femenina) y 875 a las locales (listas mixtas).
El movimiento feminista marroquí defiende que una verdadera voluntad política de los partidos para fomentar la representación política de las mujeres en las instituciones debe consagrarse en la ley y no dejarse sin regulación.
"Hablar de voluntad política sin traducirla en medidas jurídicas concretas no es más que un eslogan", precisó Errebbah.
Bouchra Abdou, presidenta ejecutiva de la Asociación Tahaddi por la Igualdad y la Ciudadanía, pidió que la paridad se consagre como principio fundamental en los estatutos internos de los partidos políticos, así como en la ley electoral.
"Es inaceptable que persista una debilidad tan acusada en el acceso de las mujeres a la presidencia de las listas mixtas, a pesar de la existencia de numerosas candidatas cualificadas, con titulaciones superiores y una presencia sólida en todos los ámbitos profesionales", lamentó.
El MDP denunció, en un comunicado, la existencia de "varios indicios preocupantes", entre ellos la escasa presencia de mujeres al frente de las listas mixtas y el rechazo de algunas candidaturas incluidas en listas encabezadas por mujeres.
Asimismo, alerta del aumento de los discursos difamatorios y de menosprecio, así como de las presiones, el chantaje y la violencia digital dirigidos contra candidatas y dirigentes políticas, y exigió una mayor protección para las aspirantes.
"Las medidas de acción positiva -es decir, la cuota de los 90 escaños- fueron creadas para corregir un desequilibrio histórico y estructural en la representación política, no para convertirse en un mecanismo de reparto de puestos dentro de los partidos basado en el dinero, los vínculos familiares, las influencias o la lealtad", añadió la presidente del MDP.
"La gestión de las listas regionales (las de la cuota) estuvo marcada por consideraciones ajenas a los principios, como el nepotismo y el clientelismo, así como por la concesión de avales a algunas mujeres a cambio de dinero", lamentó la presidenta del MDP.
Sin embargo, advirtió de que las campañas electorales a menudo se limitan a reivindicaciones puramente cotidianas, so pretexto de simplificar el discurso y acercarse a las expectativas ciudadanas, y lamentó que los programas de los partidos carezcan de visión estratégica, sobre todo en materia de igualdad.
