
Escándalo en Georgia por unas palabras del embajador iraní sobre la reina mártir Ketevan
Según un comunicado de la Cancillería, el viceministro Alexandr Jvtisiashvili le dijo al diplomático iraní que sus propuestas de "repensar el pasado" con respecto a la reina mártir del ...
Según un comunicado de la Cancillería, el viceministro Alexandr Jvtisiashvili le dijo al diplomático iraní que sus propuestas de "repensar el pasado" con respecto a la reina mártir del siglo XVII en su país "exceden los límites de la actividad diplomática".
"Esas declaraciones afectan negativamente la opinión pública y no deben repetirse para evitar que Georgia se vea obligada a tomar medidas adicionales", declaró el viceministro.
Jvtisiashvili también dijo al diplomático iraní que las actividades de los embajadores acreditados en Georgia "deben llevarse a cabo dentro del marco de su mandato y competencia diplomáticas" y le pidió que "se abstuviera de interpretar la historia y los asuntos internos del país anfitrión".
La víspera, Nikoloz Samjaradze, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Parlamento georgiano, aseguró que el embajador iraní había violado el protocolo diplomático y destacó que "en el pasado, las relaciones entre Georgia y Persia no fueron buenas".
El embajador iraní emitió un comunicado a principios de esta semana proponiendo "una revisión del pasado" y adelantando que publicará próximamente los resultados de una investigación preliminar sobre la reina Ketevan, una de las más veneradas por la Iglesia ortodoxa georgiana.
Paralelamente, una imagen de la reina mártir apareció proyectada en la fachada del edificio de la embajada iraní en Tiflis.
La reina Ketevan (1565-1624) nacida en el reino de Kajeti, al oriente de la actual Georgia, destacó no solo por la construcción de iglesias, monasterios y hospitales, sino por negarse a aceptar el islam tras ser apresada por el rey persa Abbás el Grande, quien la torturó durante diez años y luego quemó su cuerpo.
Los restos de la reina fueron sustraídos por misioneros portugueses, que los ocultaron durante tres años y posteriormente la entregaron al monasterio católico de San Agustín, en Goa Vieja.
En 2021, la India entregó las reliquias de la Santa Ketevan a las autoridades georgianas.
