
El veto a un mercadillo del Orgullo agrava el cerco al activismo LGTBI en Hong Kong
Este revés se suma a un segundo año consecutivo de suspensiones, trabas administrativas y denegación de espacios que han dificultado las actividades y la visibilidad del colectivo LGTBI e...
Este revés se suma a un segundo año consecutivo de suspensiones, trabas administrativas y denegación de espacios que han dificultado las actividades y la visibilidad del colectivo LGTBI en la región semiautónoma.
El grupo empresarial Chinachem, gestor del espacio comercial Mercado Central, justificó la anulación repentina alegando un "error administrativo" que provocó un solapamiento de fechas y una doble reserva de la plaza.
Para los organizadores, la rescisión se suma a las dificultades experimentadas el año pasado, cuando se les impidió celebrar un festival en el paseo marítimo de Kwun Tong debido, según la explicación ofrecida entonces, a unas obras viales.
Esta situación coincide con la suspensión, también por segundo año consecutivo, del multitudinario festival 'Pink Dot' ante las trabas para obtener la licencia de entretenimiento y la negativa de los arrendadores a ceder sus instalaciones.
Las dificultades para organizar actividades vinculadas al colectivo LGTBI también han afectado al ámbito cultural, con la cancelación de la obra teatral 'We Are Gay', de la galardonada dramaturga Candace Chong, cuya producción fue cancelada repentinamente horas antes de abrir la taquilla tras recibir presiones y denuncias de medios y sectores oficialistas.
Desde la implantación de la Ley de Seguridad Nacional en 2020, las marchas multitudinarias en la vía pública han desaparecido. La policía alega que los actos al aire libre conllevan un "mayor riesgo de desorden", lo que ha desplazado buena parte de las reivindicaciones a entornos privados o virtuales.
Defensores de los derechos humanos vinculan este estrechamiento de las libertades a la desarticulación del bloque prodemocracia, tradicional valedor de las minorías sexuales en las instituciones.
Figuras políticas clave vinculadas a las movilizaciones del Orgullo, como los exdiputados parlamentarios Raymond Chan y Leung Kwok-hung, se encuentran actualmente en prisión cumpliendo condena tras el macrojuicio por seguridad nacional contra 47 prominentes figuras de la oposición.
Las autoridades de Hong Kong mantienen restricciones sobre las protestas en la vía pública, que justifican por motivos de orden público.
A ello se suma, según organizaciones defensoras de los derechos LGTBI, un entorno político cada vez menos favorable a sus reivindicaciones, mientras el reconocimiento legal de las uniones del mismo sexo sigue sin resolverse y las actividades del colectivo encuentran crecientes dificultades para acceder a espacios públicos.
