
El principal foro de Defensa de China concluye con rechazo de Pionyang a desnuclearización
El viceministro norcoreano de Defensa, Kim Kang Il, centró su intervención en la condición nuclear de su país, consagrada en la Constitución y que constituye una "línea roja"....
El viceministro norcoreano de Defensa, Kim Kang Il, centró su intervención en la condición nuclear de su país, consagrada en la Constitución y que constituye una "línea roja".
Kim acusó a Estados Unidos y a sus aliados de ampliar sus preparativos de guerra nuclear en la región y afirmó que la cooperación triangular entre Washington, Tokio y Seúl se está transformando en una "alianza nuclear".
El delegado norcoreano advirtió de que Pionyang seguirá reforzando su disuasión si aumentan las amenazas de sus adversarios, en un contexto de intensificación de contactos con China tras la visita que el presidente chino, Xi Jinping, realizó en junio a Corea del Norte, la primera en siete años.
En aquella ocasión, los comunicados chinos y norcoreanos no hicieron referencia a la desnuclearización, pese a que China ha defendido tradicionalmente ese objetivo para la península coreana.
La plenaria sobre Asia-Pacífico estuvo también marcada por las peticiones de varios países de no convertirse en terreno de disputa entre grandes potencias.
En esta línea, el ministro laosiano de Defensa, Khamlieng Outhakaisone, afirmó que la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) no debe ser utilizada como una "plataforma" de competencia para que ningún país dispute influencia o ventajas, y defendió la solución pacífica de diferencias.
El viceministro malasio de Defensa, Adly Zahari, sostuvo que la seguridad regional no debe obligar a los Estados a "elegir entre bloques" y pidió gestionar las diferencias en el mar de China Meridional, donde las reclamaciones territoriales chinas se solapan con las de varios países de la zona, por canales diplomáticos y conforme al derecho internacional.
Desde el Pacífico Sur, el representante de Tonga, Sione Ongoleo Faingaanuku Lino, advirtió de que su región no aspira a ser un "escenario de competencia", sino una zona de cooperación, y situó el cambio climático como la mayor amenaza para la seguridad de los pequeños Estados insulares.
La última sesión plenaria, dedicada al papel de los países en desarrollo, prolongó ese mismo hilo de autonomía estratégica y rechazo a los alineamientos forzados.
El ministro birmano de Defensa, general Htun Aung, defendió la no injerencia en asuntos internos y criticó las sanciones económicas bajo "pretextos de democracia o seguridad", después de que Pekín elevara el pasado junio el trato protocolario al líder golpista birmano, Min Aung Hlaing, durante una visita de Estado a China.
Por su parte, la directora general de Política de Defensa del Ministerio de Defensa Nacional de Uruguay, Nadia Almeida Sanguinet, afirmó que la competencia entre grandes potencias no debe convertir a los países en desarrollo en "escenarios de confrontación" ni "limitar sus posibilidades de elegir sus propios caminos".
El evento, interpretado por numerosos expertos como la respuesta china al Diálogo de Shangri-La de Singapur, concluyó tras dos días de ponencias en los que Pekín buscó proyectar su agenda de seguridad ante delegaciones militares, responsables políticos y expertos de decenas de países.
El miércoles, el ministro chino de Defensa, Dong Jun, inauguró la cita con un llamamiento a "prepararse antes de que llueva" ante riesgos como la inteligencia artificial y otros ámbitos emergentes, en un discurso sin menciones directas a Estados Unidos, Japón o Taiwán.
La primera jornada estuvo también marcada por Oriente Medio, con acusaciones cruzadas entre el príncipe saudí Turki Al-Faisal e Irán, y por el debate sobre el estrecho de Ormuz, donde expertos chinos advirtieron contra su uso como "activo estratégico".
El mar de China Meridional, la seguridad de las rutas marítimas, las armas autónomas y el papel de la ONU completaron una edición en la que Pekín presentó su foro como espacio de diálogo sobre estabilidad, pero en la que afloraron también las tensiones que atraviesan Asia-Pacífico y Oriente Medio.
