
El presupuesto portugués afronta primer examen parlamentario con la aprobación asegurada
El proyecto presupuestario llegó al Parlamento el pasado 8 de octubre y superará previsiblemente esta primera prueba gracias a la posición del PS, principal fuerza de la oposición, que h...
El proyecto presupuestario llegó al Parlamento el pasado 8 de octubre y superará previsiblemente esta primera prueba gracias a la posición del PS, principal fuerza de la oposición, que ha decidido abstenerse para evitar una nueva crisis política.
La Comisión Política Nacional socialista confirmó por consenso la propuesta de su secretario general, José Luís Carneiro, aunque subrayó que la abstención no supone un acercamiento al Ejecutivo de centroderecha ni una aceptación de sus políticas.
El respaldo indirecto de los socialistas permitirá al Gobierno encarar el debate sin el riesgo inmediato de una derrota parlamentaria. La discusión se centrará, por tanto, en las modificaciones que los grupos intentarán introducir durante la tramitación detallada del proyecto.
El Ejecutivo prevé que la economía portuguesa crezca un 2,1 % en 2027, con una inflación del 2,3 % y una tasa de desempleo del 5,7 %. Las cuentas incluyen un superávit público equivalente al 0,1 % del producto interior bruto y una reducción de la deuda hasta el 84,5 % del PIB.
El presupuesto contempla ingresos por 143.356 millones de euros y gastos por 143.081 millones. Excluidos los fondos del Plan de Recuperación y Resiliencia, el Gobierno calcula que los ingresos aumentarán un 4,3 % respecto a 2026 y que los gastos crecerán un 5,7 %.
La recaudación fiscal aportará 80.886 millones de euros y las contribuciones sociales, otros 44.636 millones. En el capítulo de gastos, las prestaciones sociales representan la mayor partida, con 59.991 millones, seguidas por los gastos de personal, con 35.983 millones.
El Ejecutivo presenta el proyecto como un presupuesto orientado al crecimiento, la productividad y la competitividad. La propuesta busca reforzar los ingresos mediante reducciones fiscales, mejoras salariales y medidas de protección para los sectores más vulnerables, y no contempla aumentos de impuestos ni la actualización conforme a la inflación de los impuestos especiales sobre el consumo.
La abstención socialista no cerrará la negociación presupuestaria. El PS reclama al Gobierno garantías de financiación para los proyectos que no hayan podido completarse dentro del Plan de Recuperación y Resiliencia y para las inversiones destinadas a reparar los daños causados por los temporales de comienzos de año.
Los socialistas también pretenden modificar las políticas de vivienda. Entre sus propuestas figura reducir el límite de 2.300 euros establecido por el Ejecutivo para considerar un alquiler como moderado, una cantidad que Carneiro califica de alejada de la realidad económica de la mayoría de las familias.
La discusión presupuestaria coincide, además, con una fuerte movilización social por la crisis de la vivienda y con la polémica por los desalojos policiales de campamentos de protesta en Lisboa y Oporto.
La tramitación de los Presupuestos del Estado para 2027 comenzará el martes a las 15.00 hora local y GMT, y la primera votación tendrá lugar al término de la jornada siguiente.
El proyecto pasará después a la fase de especialidad, con comparecencias entre el 29 de octubre y el 6 de noviembre y votaciones artículo por artículo del 18 al 24 de noviembre. La votación final se celebrará ese último día y pondrá a prueba si el apoyo indirecto del PS se mantiene tras la negociación de las enmiendas.
