
El Parlamento de Hungría elige 5 nuevos miembros independientes de la Corte Constitucional
Los nuevos miembros, considerados independientes por analistas locales, fueron elegidos por un período de nueve años gracias a la mayoría de dos tercios del gobernante partido conservador...
Los nuevos miembros, considerados independientes por analistas locales, fueron elegidos por un período de nueve años gracias a la mayoría de dos tercios del gobernante partido conservador Tisza, sin que la formación de Orbán, el Fidesz, participara en la votación.
El Fidesz abandonó la sala antes de la votación secreta afirmando que todo el proceso de elección de nuevos jueces para el Constitucional es "autoritario", mientras que los diputados de extrema derecha de Nuestra Patria votaron en contra de todos los candidatos.
Los nuevos miembros son todos juristas que trabajaban en universidades o en el Tribunal Supremo (Kúria).
Uno de ellos, Miklós Ligeti, fue hasta ahora el director jurídico de la ONG Transparencia Internacional de Hungría.
Según dijo el analista Gábor Horn, del instituto Republikon, al portal de noticias Nepszava, la mera candidatura de Ligeti significa que el Constitucional de Hungría recuperará su independencia.
"Ligeti es un personaje de la vida pública conocido, implacable e incorruptible", destacó Horn, mientras que el portal añade que los otros cuatro candidatos también son independientes.
En la década y media anterior, el Constitucional de Hungría, con sus 15 jueces, estaba formado por magistrados leales a Orbán, elegidos por períodos de 9 o 12 años.
Tras una reciente reforma promovida por el ejecutivo del nuevo primer ministro, Péter Magyar, cinco miembros mayores de 70 años tuvieron que abandonar su cargo, entre ellos, el presidente, Péter Polt.
En los próximos dos años otros cinco miembros cumplirán los 70 años de edad, por lo que ellos también dejarán de formar parte del TC en 2028, quedando así en la alta corte solo cinco magistrados leales a Orbán.
La elección de los cinco nuevos miembros del Constitucional se inscribe en una serie de reformas y legislaciones promovidas para desmantelar lo que Magyar califica como 'sistema Orbán'.
Eso incluye enmiendas al sistema judicial, una futura nueva ley de prensa, así como una nueva Constitución que se redactará consultando la población y diferentes sectores sociales.
Orbán fue eliminando paso a paso el Estado de Derecho y el sistema democrático de frenos y contrapesos en Hungría, lo que generó múltiples roces con sus socios comunitarios y con la Comisión Europea.
Magyar ganó las elecciones de abril con la promesa de desmantelar el 'sistema Orbán' para volver a las prácticas del Estado de Derecho democrático de la Unión Europea (UE).
