El paraguayo vive momentos económicos difíciles y, aún así, piden más ajustes, cuestiona obispo del Chaco
Durante la fuerte homilía pronunciada por el obispo Escobar durante la misa del domingo en la Catedral de Fuerte Olimpo, criticó la vida ostentosa en la que viven nuestras autoridades, a quienes ...
Durante la fuerte homilía pronunciada por el obispo Escobar durante la misa del domingo en la Catedral de Fuerte Olimpo, criticó la vida ostentosa en la que viven nuestras autoridades, a quienes comparó como príncipes y al pueblo como sus vasallos, en relación al pedido del ministro de Economía de ajustar los cinturones y declarar la situación social como una economía de guerra.
El obispo nos concedió una entrevista donde profundizó este y otros temas sociales que afectan a nuestro país. Al respecto de la situación económica, dijo que el paraguayo está pasando por momentos difíciles: no le alcanza el sueldo, en varias ocasiones no puede llegar bien a fin de mes, por lo que debe buscar realizar otros tipos de trabajos adicionales en busca de conseguir algo de dinero.
Según el obispos, algunos realizan tareas extras como choferes de plataformas o se dedican a la venta de comestibles, como los famosos asaditos, pero todo esto está supeditado a la enorme inseguridad social que se vive en nuestro país, con los permanentes asaltos. “Tenemos hoy en día una gran cantidad de policías, pero ¿tienen estos la capacidad suficiente para poder enfrentar este tipo de desafíos?”, se preguntaba el religioso.
Economía de guerra“Esto que propone el ministro de Economía, Carlos Fernández Baldovino, para el pueblo no es nada nuevo, pues las personas lo viven de forma diaria desde hace años”, indicó y calificó de desacertadas las expresiones del secretario de Estado y en un momento menos justo, por lo que pidió un diálogo entre todas las fuerzas vivas de nuestro país, en busca de llegar a un acuerdo sobre cómo llevar adelante esta situación.
“El pueblo está decepcionado de nuestras autoridades nacionales, sobre todo del Ejecutivo, encargado del nombramiento de los ministros. “¿Cómo no vamos a poder salir adelante de una situación determinada, si se supone que están los mejores profesionales?”, mencionó el obispo.
Agregó no vamos a vender al país como un país seguro, con credibilidad y crecimiento económico, cuando su gente está pasando necesidad, sobre todo en el ámbito de la salud. “Nunca he visto tanta carencia en los hospitales públicos”, decía en relación a las permanentes visitas al extranjero que realiza el presidente Santiago Peña.
En el ámbito de la educación suele decir: “Parece que las escuelas que se construyeron en nuestro país en tiempos de don Carlos Antonio López son las que aún están funcionando, porque hay muchas que nunca se renovaron y se vienen abajo, poniendo en riesgo la seguridad de los estudiantes y maestros”.
Que las autoridades sean el ejemploPidió al ministro que la economía de guerra que propone debe comenzar de arriba. “Los que tienen sueldos magistrales, aquellos que están en las binacionales, los gastos superfluos como combustibles, viáticos, desayunos y almuerzos de lujo; saquemos y ahorremos de ellos para el servicio del pueblo. Pues realmente injusto sería que esta economía de guerra comience de nuevo a desangrar al pueblo, a ese paraguayo de a pie que con sus impuestos quiere tener un mejor servicio: una mejor salud y educación, un mejor servicio vial y un sistema eficiente de transporte público, que lastimosamente hoy en día no lo encontramos”.
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Escobar sostuvo qu e en lugar de ir para adelante y estar mejor, se esta retrocediendo, se está peor. “Tenemos que ser capaces de pedir ayuda, de reconocer que nos equivocamos en ciertas decisiones realizadas a los apurones, dar el ejemplo las autoridades y que el pueblo vea este tipo de acciones de querer ahorrar el dinero público para el gasto social”.
Solución parcheEn otro momento, sostuvo la renovación del sistema de la Caja Fiscal, promulgada recientemente por el presidente de la República, es una solución parche, aseguró el religioso. “Los gobiernos que vendrán deberán nuevamente enfrentar esta realidad y buscar soluciones definitivas que puedan brindar una seguridad social al pueblo en este problema”.
Enfatizó que el paraguayo se levanta en las primeras horas de la madrugada y lucha contra el servicio deficiente del transporte público para llegar a su lugar de trabajo, situación que denigra su calidad de vida. “Por ello, se debe valorar el sacrificio de estas personas y asegurarles una jubilación digna y segura cuando llegue a necesitarlo en la madurez de su vida”, finalizó diciendo monseñor Escobar.
