El noruego McGrath se refugia en el bosque tras abandonar en el eslalon
En una escena surrealista, el esquiador de Oslo se salió de la pista y tras ello arrojó con rabia sus bastones, antes de quitarse los esquís e ir a pie en dirección hacia un bosque, donde se qu...
En una escena surrealista, el esquiador de Oslo se salió de la pista y tras ello arrojó con rabia sus bastones, antes de quitarse los esquís e ir a pie en dirección hacia un bosque, donde se quedó allí un rato, tumbado sobre la nieve.
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Después de varios minutos, una motonieve acudió a su búsqueda. Se puso de nuevo los esquís y bajó hasta la zona de meta, con gesto muy serio y sin querer hablar con los periodistas.
La desilusión era inmensa para el líder de la clasificación de la Copa del Mundo de eslalon, que en la primera manga había conseguido una buena ventaja de 59 centésimas de segundo respecto al segundo, el futuro campeón, el suizo Loïc Meillard.
McGrath, nacido en Estados Unidos de madre noruega y de un padre estadounidense que compitió en los Juegos Olímpicos de Calgary 1988, soñaba con esta cita de Milán-Cortina desde hace años.
Quería además una medalla este lunes para dedicársela a su abuelo, que falleció el 6 de febrero, el día de la ceremonia de apertura de estos Juegos Olímpicos. “Sinceramente, no sé cómo gestionar los Juegos Olímpicos sin ti aquí. Lo único que me hace mantener la cabeza alta es que siempre has querido que yo persiguiera mis sueños”, había escrito el esquiador en Instagram.
McGrath llevaba desde entonces un brazalete negro durante sus carreras. “Atle Lie se merecía también el oro. Ha sido el mejor esta temporada, pero así es el eslalon”, declaró por su parte el nuevo campeón olímpico Loïc Meillard.
