
El IPC chino acelera al 0,8 % y rompe con tres meses consecutivos de ralentización
La cifra divulgada este miércoles por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) del país asiático cumple también, de manera exacta, con los pronósticos más extendidos entre los analist...
La cifra divulgada este miércoles por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) del país asiático cumple también, de manera exacta, con los pronósticos más extendidos entre los analistas.
En la comparación intermensual, el IPC revirtió la caída del 0,1 % de julio a un repunte del 0,4 % en agosto, una décima más de lo esperado.
El estadístico de la ONE Dong Lijuan atribuye, una vez más, esta subida al encarecimiento del crudo a nivel internacional, provocado por la guerra en Irán y el cierre 'de facto' del estrecho de Ormuz, vía clave para el suministro energético mundial y, especialmente, para Asia.
Las fluctuaciones del petróleo hicieron que la gasolina pasase de caer un 10,7 % intermensual en julio a encarecerse un 7,2 % en agosto, lo que representa más de la mitad de la subida total del indicador, y a hacerlo en un 9,3 % en la comparación con el mismo mes del año pasado.
Nguyen Hoang Nam, analista de la consultora británica Capital Economics, subraya que la inflación subyacente -indicador que excluye los precios de la energía y los alimentos por su volatilidad- subió del 0,9 % al 1 % interanual en agosto, en parte debido a los precios del oro.
En la otra cara de la moneda figuraron los electrodomésticos, que arrojaron una contracción de sus precios a medida que el efecto del multimillonario 'plan renove' impulsado por Pekín empieza a desvanecerse.
La institución también hizo público el índice de precios a la producción (IPP), que mide los precios industriales y que creció un 3,8 % interanual en agosto, superando tanto la marca anterior (+3,5 %) como la predicción de los expertos, que esperaban una subida pero ligeramente menos pronunciada, hasta un 3,7 %.
Se trata de la tercera lectura más alta de este año: en buena parte por el impacto del conflicto en Oriente Medio, los precios industriales marcaron en junio su marca más alta desde mediados de 2022 (+4,1 %) tras casi tres años y medio anclados en la deflación.
Entre julio y agosto, al igual que el IPC, el IPP subió un 0,4 % y rompió así con dos meses consecutivos de bajadas, la última del 0,7 %.
Nguyen agrega que, exceptuando los precios de la electrónica, que batieron su récord ante la escasez de chips de memoria a nivel mundial, el resto de sectores mostró "debilidad", apuntando específicamente al de bienes de consumo, fruto de la continua debilidad de la demanda y el exceso de capacidad industrial.
El economista pronostica que, si los flujos energéticos retomasen la normalidad a lo largo de los próximos meses, tanto el IPC como el IPP caerían, con los precios industriales retornando además a la deflación a partir de 2027, aunque matiza que el conflicto está durando más de lo esperado, por lo que la materialización de esa hipótesis podría retrasarse. EFE
