
El futuro judicial de Flávio Bolsonaro se nubla tras su derrota en las elecciones
El primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro perderá, además, su escaño en la Cámara Alta en febrero próximo, cuando arrancará la nueva legislatura.Abogado de profesi?...
El primogénito del exmandatario Jair Bolsonaro perderá, además, su escaño en la Cámara Alta en febrero próximo, cuando arrancará la nueva legislatura.
Abogado de profesión, Flávio abandonó su carrera parlamentaria para lanzarse a la Presidencia ungido por su padre, quien se encuentra inhabilitado, condenado y en prisión domiciliaria por tramar un golpe de Estado tras perder la reelección en 2022 frente a Lula.
Como el padre, el hijo también perdió en segunda vuelta ante el líder progresista (52 % - 48 %) y tampoco reconoció su derrota en las urnas.
Así, a partir de 2027, será la primera vez desde 2003 que Flávio no ejercerá un cargo público.
Flávio cuenta con más de veinte años de vida pública a sus espaldas como diputado regional de Río de Janeiro (2003-2019) y senador (2019-2027), periodo en el que se ha visto envuelto en diversos escándalos.
A sus 45 años, ha sido investigado o acusado por las autoridades en varios momentos, aunque ninguno de los casos ha llegado a juicio.
Actualmente, afronta dos investigaciones en su contra.
Flávio figura como investigado en la Corte Suprema en un caso sobre la presunta financiación ilegal de una película sobre su padre. La Policía halló indicios contra él por corrupción, blanqueo de capitales y evasión de divisas.
Las sospechas giran en torno a los pagos millonarios de Daniel Vorcaro, antiguo dueño del Banco Master y actualmente en prisión preventiva por un enorme fraude financiero, supuestamente destinados a producir 'Dark Horse', una película inspirada en la vida de Jair.
En diversos audios, Flávio pidió 134 millones de reales (26 millones de dólares) al banquero, a quien se refirió como un "hermano", para financiar el largometraje.
Según las autoridades, Vorcaro pagó casi la mitad del montante. Sin embargo, la Policía cree que ese dinero fue a parar a cuentas de Estados Unidos ligadas a la familia Bolsonaro para su beneficio personal.
Flávio afirma que la negociación con Vorcaro transcurrió dentro de la legalidad.
Por otro lado, en vísperas de la segunda vuelta electoral, los diarios O Estado de S.Paulo y O Globo revelaron que Flávio es investigado en el Supremo en una segunda causa por supuesto lavado de dinero.
En el centro de ese caso está Willer Tomaz, abogado y amigo cercano de Flávio, señalado como el operador de un entramado societario con movimientos financieros sospechosos relacionados con el mundo de las apuestas deportivas.
Según la Policía, citada por la prensa, Flávio llegó a constar como usuario con amplios permisos de acceso a una cuenta compartida con Tomaz, quien también está en la mira de las autoridades por un escándalo de corrupción relacionado con descuentos indebidos en las pensiones de millones de jubilados.
La victoria electoral de Flávio hubiera supuesto un freno a las dos investigaciones, ya que los jefes de Estado brasileños no pueden ser responsabilizados, durante la vigencia de su mandato, por actos anteriores a su investidura.
Además, la mayoría del mundo jurídico piensa que, estando en la Presidencia, ni siquiera podrían seguir adelante esas investigaciones con vistas a presentar eventualmente una denuncia cuando dejara el cargo, como remarca a EFE Luisa Ferreira, doctora en Derecho y profesora de la Fundación Getúlio Vargas (FGV).
Por otro lado, la Fiscalía denunció formalmente al primogénito de Jair por "organización criminal, malversación, blanqueo de capitales y apropiación indebida" en 2020, cuando su padre ocupaba el poder.
La querella versaba sobre la supuesta contratación de amigos, familiares y vecinos como funcionarios "fantasma" durante su etapa como diputado en Río, con el objetivo de quedarse con parte del salario de estos.
La Fiscalía apuntó que ese dinero se blanqueó mediante gastos personales, una tienda de chocolates y operaciones inmobiliarias en efectivo, si bien la denuncia fue archivada tras la anulación de una serie de pruebas.
Sobre Flávio también pesa la sombra de sus nexos con grupos paramilitares de Río, formados por policías corruptos que controlan barrios enteros mediante la extorsión y la violencia.
Algunos de esos funcionarios "fantasma" del despacho de Flávio eran precisamente parientes de milicianos, como Adriano da Nóbrega, un peligroso sicario que murió abatido por la Policía en 2020.
