
El empuje electoral de AfD pone a prueba a socialdemócratas en Mecklemburgo-Antempomerania
El SPD gobierna desde 1998 en Meckelmburgo-Antepomerania, donde están llamados a votar 1,3 millones de personas en un estado federado con apenas 1,5 millones de habitantes, que representa u...
El SPD gobierna desde 1998 en Meckelmburgo-Antepomerania, donde están llamados a votar 1,3 millones de personas en un estado federado con apenas 1,5 millones de habitantes, que representa un 1,4 % del PIB teutón y donde AfD fue favorita en las encuestas hasta el jueves.
Ese día, la encuesta de intención de voto del instituto Forschungsgruppe Wahlen publicaba por la televisión ZDF, el SPD lideraba con un 37 %, con un punto más que AfD (36 %), tras una remontada demoscópica de los socialdemócratas.
A principios de año, las encuestas del instituto infratest dimap le atribuían al SPD un 25 %, muy lejos de una AfD que estaba en el 35 %.
Por detrás del SPD y AfD, en la última encuesta de la ZDF, la tercera formación más votada con un 9 % es La Izquierda, mientras que la Unión Cristianodemócrata (CDU) está en un 6 % y Los Verdes figuran en el 5 %.
Para la CDU, partido del canciller, Friedrich Merz, ese 6 % supondría el peor resultado en la historia de los democristianos, que en la anterior cita con las urnas en Mecklemburgo-Antepomerania, en 2021, logró un 13,3 %.
El centro de Schwerin, poblado este sábado por puestos de propaganda electoral, ofrecía una clara imagen de qué partidos atraían a más electorado: las carpas de SPD y AfD eran las que más personas acumulaban, a diferencia de, por ejemplo, la de la CDU o Los Verdes.
Schwesig no quiere que el SPD ceda ante AfD su tradicional condición de primera fuerza en Mecklemburgo-Antepomerania.
"Quiero salvar a mi estado federado de AfD", llegó a decir Schwesig en su campaña.
En Schwerin, la campaña del SPD es más reconocible por su cara que por las siglas del partido o sus propuestas, algo que reciben bien los electores.
"Es presidenta desde hace ya mucho tiempo y vamos a seguir votando por ella", reveló a EFE Nadine, que toma un café para llevar junto a su pareja, Fabian, en el centro de la capital de Mecklemburgo-Antepomerania, frente al gran lago de esta ciudad de 100.000 habitantes.
"Schwesig es una candidata fuerte y ha hecho una campaña electoral muy intensa", dijo a EFE Roland Abold, director general de infratest dimap, otro de los centros demoscópicos alemanes más prestigiosos.
Para Abold, es posible que en Mecklemburgo-Antepomerania se produzca lo que llama "efecto primer ministro".
Se refiere a la posibilidad de que Schwesig gane por recibir más votos de los que se le han atribuido en los sondeos por su papel como jefa del Gobierno regional en campaña.
Nadine y Fabien reconocieron estar "preocupados" ante la posibilidad de que AfD gane el domingo pese a votar a Schwesig, que se autodefinió en la campaña como "la mujer contra el azul".
El mensaje alude al color atribuido a AfD, partido que ha puesto al frente de su campaña a Leif-Erik Holm, quien actualmente ocupa un escaño de diputado de la Cámara Baja del Parlamento Federal en Berlín aunque disputará a Schwesig la circunscripción de "Schwerin I".
Según Abold, pese a que Holm también podría proclamarse vencedor el domingo, en la que sería la tercera victoria de AfD en un estado federado tras el arrollador triunfo de Sajonia-Anhalt y después de ganar el partido ultraderechista en Turingia en 2024, el candidato de la ultraderecha "no tiene opciones claras de llegar al Gobierno".
Aunque AfD gane, a diferencia de Holm, Schwesig tendrá varias posibilidades para formar una coalición con La Izquierda y Los Verdes, o incluso con la CDU.
Según explicó a EFE Wolfgang Muno, politólogo de la Universidad de Rostock, Holm, entre otras cosas, acusa no mostrarse "muy fresco ni motivado", a diferencia de Ullrich Siegmund, el triunfador de AfD en Sajonia-Anhalt y del que el propio aspirante de la ultraderecha en Meckelmburgo-Antepomerania reconoce haberse inspirado.
"Holm no transmite ese optimismo que sí transmitía Ulrich Siegmund", indicó Muno, quien reconoció, en cambio, que la estrategia de Holm ha sido ofrecerse con aparente éxito a los votantes decepcionados de la CDU.
"Ha dicho que lo que él quiere es que AfD sea como la CDU hace 30 años" y, con una "imagen moderada, Holm busca atraer hacia AfD a votantes de la CDU y a electores moderados, una estrategia que probablemente está funcionando en parte, a juzgar por las encuestas", concluyó Muno.
