
El empresario chino Guo Wengui apela su condena de 30 años por fraude en EE.UU.
El magnate, también conocido como Miles Guo o Ho Wan Kwok, fue condenado el pasado 29 de junio por la jueza federal Analisa Torres, después de que un jurado lo declarara culpable en julio ...
El magnate, también conocido como Miles Guo o Ho Wan Kwok, fue condenado el pasado 29 de junio por la jueza federal Analisa Torres, después de que un jurado lo declarara culpable en julio de 2024 de conspiración para delinquir, fraude electrónico y blanqueo de capitales, entre otros delitos.
La apelación fue presentada el pasado 2 de julio ante el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito, según los documentos.
Según la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, Guo dirigió durante años un complejo entramado con el que captó más de 1.000 millones de dólares de miles de seguidores mediante falsas promesas de inversión en empresas y proyectos que él mismo promocionaba, entre ellos la plataforma de medios GTV y la de criptoactivos Himalaya Exchange.
Los fiscales sostuvieron que el empresario utilizó su imagen como crítico del Gobierno chino para atraer a inversores que creían apoyar una causa política y democrática, cuando en realidad el dinero acabó financiando su lujoso estilo de vida.
Como parte de la sentencia, la jueza ordenó el decomiso de 889 millones de dólares y de bienes como una mansión de 26,5 millones de dólares en Nueva Jersey, un Lamborghini, un Rolls-Royce y un Bugatti.
Durante la vista de la sentencia, la jueza Analisa Torres afirmó que Guo "se aprovechó de personas que querían promover la democracia en China", mientras que la Fiscalía sostuvo que nunca mostró arrepentimiento por los hechos y que incluso alentó campañas de intimidación contra algunos de sus críticos.
Guo, de 55 años y nacido en la provincia oriental china de Shandong, llegó a Estados Unidos en 2015 tras abandonar China, donde era buscado por delitos financieros, acusaciones que él siempre calificó de persecución política.
En EE. UU., puso en marcha una campaña para denunciar presuntos casos de corrupción de la élite política china y en 2020 lanzó un lobby contrario al Gobierno de Pekín de la mano del conservador Steve Bannon, que fue asesor de Donald Trump durante su primer mandato.
De hecho, cuando Bannon fue arrestado en otro caso de fraude en 2020, se encontraba en un yate propiedad de Guo.
El empresario chino difundió también teorías conspirativas promovidas por sectores de la derecha estadounidense y apoyó iniciativas vinculadas al intento de impugnar el resultado de las elecciones de 2020, en las que el demócrata Joe Biden derrotó a Trump.
