
“El cristiano comprometido no se vende a la corrupción”: Iglesia celebra 60 años de cursillos de cristiandad con masiva Ultreya
En el marco de la conmemoración por los 60 años del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Paraguay, la ...
En el marco de la conmemoración por los 60 años del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en Paraguay, la Iglesia Católica y más de 2.000 fieles sentaron una postura firme contra la crisis moral y sociopolítica que atraviesa el país.
Durante la masiva Ultreya Nacional, celebrada en Asunción, los pronunciamientos eclesiales y de los representantes laicos condenaron abiertamente la corrupción pública, la impunidad, el prebendarismo y la infiltración de dinero proveniente del narcotráfico en las campañas electorales.
Difunden la primera foto del papa León XIV tras su operación
Ante las promesas incumplidas de la clase política, el clero y los movimientos laicos instaron a la ciudadanía a asumir una participación activa para corregir el rumbo de la nación.
La eucarstía estuvo presidida por el obispo auxiliar de Asunción, Gabriel Escobar y contó con la presencia del nuncio apostólico, Vincenzo Turturro El arzobispo de Asunción, monseñor Adalberto Martínez, quien no pudo participar, envió un mensaje de felicitaciones a los cursillistas.
Iglesia advierte sobre corrupción y exige “tomar el timón” ante la clase políticaEl polideportivo León Condou de Asunción albergó este domingo una masiva “Ultreya Nacional” que congregó a más de dos mil fieles laicos católicos, consagrados y líderes religiosos provenientes de diversos puntos del territorio paraguayo. La multitudinaria concurrencia se dio cita para conmemorar oficialmente las seis décadas de labor evangelizadora ininterrumpida del Movimiento de Cursillos de Cristiandad en el país.
Video: muere un sacerdote en Ecuador tras caerle una cruz durante una misa
Bajo el lema central “Vivamos el bien común, unidos a Cristo con alegría”, la jornada estructuró su eje de reflexión en la necesidad ineludible de articular la fe espiritual con los deberes ciudadanos cotidianos. Los participantes coincidieron en que el encuentro personal con Jesucristo debe manifestarse obligatoriamente en la transformación de las estructuras sociales y comunitarias de la nación.
Durante su homilía central, el obispo auxiliar de Asunción, monseñor Gabriel Escobar, expuso con dureza los males estructurales que socavan las bases de la democracia y la convivencia pacífica nacional. El prelado advirtió de manera categórica que “tampoco podemos permanecer indiferentes ante la corrupción, el uso indebido de los bienes públicos, la impunidad, la falta de transparencia y las desigualdades que debilitan la confianza entre los ciudadanos”.
En la misma línea, la autoridad eclesiástica lanzó una crítica frontal contra los gobernantes y formuló un llamado urgente a la toma de conciencia cívica. Monseñor Escobar expresó que “esto es una tarea pendiente en el Paraguay, autoridades que suben prometen y la mayoría de las veces no cumplen lo que prometen y cuántos quedamos desanimados. Pero no podemos estancarnos, la vida continúa y depende de cada uno de nosotros ‘agarrar el timón’ y cambiar de rumbo, muchas veces cuesta pero lo tenemos que hacer”, dijo.
Los rasgos del cristiano comprometido: rechazo al odio y exigencia de integridadProfundizando en las exigencias del Evangelio frente a la realidad sociopolítica, la Iglesia delineó los contornos éticos que definen la verdadera participación ciudadana de los bautizados. El obispo cuestionó las prácticas sectarias que reducen el bienestar colectivo al beneficio exclusivo de sectores allegados al poder político o partidario.
Fiesta patronal de la iglesia La Encarnación de Asunción: este es el calendario de actividades
Al respecto, la prédica episcopal puntualizó que el bien común “no consiste en favorecer solamente a los nuestros, a los socios, a nuestro grupo, a nuestro partido o a quienes piensan como nosotros”. La advertencia apunta directamente a desterrar el prebendarismo y la discriminación en la asignación de recursos y oportunidades para los habitantes.
Como contrapartida a la crisis de valores, el mensaje sentó una postura inflexible frente a las tentaciones del enriquecimiento ilícito y la deshonestidad en el manejo de la cosa pública. La directriz pastoral remarcó con firmeza que “un cristiano comprometido con el bien común no se vende a la corrupción, aunque la corrupción parezca un camino fácil para conseguir beneficios”.
Asimismo, la prédica enfatizó la intangibilidad de la persona humana, exigiendo que el ejercicio cívico rechace la manipulación utilitaria y promueva la concordia nacional. El obispo insistió en que el creyente “no alimenta el odio ni la división, sino que promueve el diálogo, el respeto y la reconciliación”, recordando que “no se desentiende de la política, entendida como servicio a la comunidad, sino que participa responsablemente y exige honestidad a quienes ejercen la autoridad”.
Fieles de todo el país condenan el financiamiento político ilícito y el clientelismoEl clamor institucional de la jerarquía católica coincidió plenamente con los pronunciamientos colectivos emitidos por las delegaciones de fieles cursillistas de diferentes diócesis del país. Representantes de comunidades del interior y de la capital presentaron sus conclusiones basadas en la defensa estricta de los lineamientos pastorales trazados por la Conferencia Episcopal Paraguaya.
León XIV concelebra una misa en el hospital Gemelli en su primer día de convalecencia
Desde el sur del país, los cursillistas de la Diócesis de Encarnación elevaron un mensaje de repudio absoluto hacia las viejas prácticas políticas que manipulan las necesidades de los sectores más vulnerables. Los laicos manifestaron su férreo rechazo a “la indiferencia, condenamos la corrupción y también rechazamos el clientelismo”, en un claro mensaje contra las estructuras políticas tradicionales.
Uno de los puntos más álgidos del pronunciamiento colectivo fue la denuncia frontal contra el ingreso de capitales oscuros en los procesos electorales que definen el poder en Paraguay. Los laicos afirmaron de forma categórica que “rechazamos la financiación de campañas electorales con dinero de origen ilícito o mal habido”, señalando la peligrosa connivencia entre estructuras partidarias y el crimen organizado.
Complementando esta postura de conversión social, los delegados de la Diócesis de Misiones y Ñeembucú sostuvieron que la fe debe materializarse en gestos tangibles al aseverar que “nos compromete a vivir la vida de bautizados y de cursillistas a plenitud, para que podamos ser hermanos de acción, no solamente de palabras”, señalaron en su pronunciamiento.
Qué es la “Ultreya”: el significado histórico y la perseverancia del “cuarto día”Carlos Torres, presidente del Secretariado Nacional del MCC, detalló las raíces y el sentido profundo de la festividad anual. El dirigente explicó la etimología y la fuerza espiritual que encierra la tradicional denominación del encuentro ecuménico e histórico.
Torres indicó que “Ultreya quiere decir más allá, fuerza. Y en guaraní es neike, adelante. Lo utilizaban los peregrinos que iban a Santiago de Compostela y es el aliento que se dabancuando ya flaqueaban las fuerzas”. Este saludo peregrino simboliza el empeño constante por no decaer ante las adversidades del mundo actual.
Santiago Peña visitó la espada de San Miguel Arcángel en Asunción
El referente puntualizó que la experiencia espiritual no se agota en los tradicionales retiros de fin de semana organizados por las comunidades parroquiales. Torres aclaró firmemente que “los cursillos de cristiandad no es que uno vive la experiencia y ya se acabó. Esto continúa, continúa en el cuarto día que le llamamos nosotros el poscursillo”.
Por su parte, el padre Rubén Cámara, asesor eclesiástico diocesano, valoró el peso histórico de cumplir sesenta años de siembra evangelizadora ininterrumpida en suelo paraguayo desde su llegada inicial. El sacerdote resumió la trascendencia del evento al señalar que “la Ultreya es la reunión de reuniones, donde vienen todos los cursillistas, estén activando o no estén activando, pero son cursillistas que han vivido esta experiencia personal con Cristo”.
El cierre de la masiva jornada festiva y de profunda reflexión espiritual sirvió para consolidar el compromiso de los laicos frente a los desafíos coyunturales del Paraguay actual. Carlos Torres remarcó el espíritu de la masiva concurrencia al afirmar que “a esto nosotros le llamamos venir a cargar baterías y salimos encendidos para poder continuar”, dado que “con todo lo que acontece en el mundo, uno necesita de un lugar donde ir a fortalecer su fe”.
