
El auge del cáncer en Iowa, un arma electoral para el candidato al que comparan con JFK
En zapatillas deportivas y con una camisa azul informal y remangada, Sand, que fue modelo en Milán y París en su época universitaria, se citó en una cafetería de las afueras de Ankeny, ...
En zapatillas deportivas y con una camisa azul informal y remangada, Sand, que fue modelo en Milán y París en su época universitaria, se citó en una cafetería de las afueras de Ankeny, una pequeña ciudad situada al norte de la capital del estado, Des Moines, con afectados por la enfermedad para tratar uno de los temas que han pasado más desapercibidos hasta ahora en la contienda del Medio Oeste.
"Estoy aquí más para escucharos y hacer preguntas, más que para hablar", comenzó Sand su intervención. "Si quieres tomar buenas decisiones, necesitas recibir información de personas con diferentes experiencias de todo Iowa", aseguró, antes de dar paso a los testimonios de algunos vecinos.
Hablaron Isabel Ireland, que recibió un diagnóstico de cáncer de ovario con 16 años y ahora se prepara para entrar en la facultad de Derecho; Brooke y Lansing Paws, cuya bebé de siete meses fue diagnosticada de cáncer, o Beth Boydman, enfermera especializada en oncología, que sufrió cáncer colorrectal y dijo que, como "había antecedentes" en su familia, se especializó "en genética".
Todos ellos insistieron en la necesidad de mejores tratamientos y más investigación en el estado, y ante ellos, el aspirante demócrata a gobernador se comprometió a luchar por "frenar los costes de atención médica y dar acceso al seguro, porque muchos pacientes en Iowa no pueden pagar la atención médica".
Iowa tiene la segunda tasa más alta de nuevos diagnósticos de cáncer de Estados Unidos, solo por detrás de Kentucky, y es uno de los tres estados donde la incidencia está aumentando.
Un informe del Consejo Ambiental de Iowa (IEC) y del Instituto Harkin señala que varios tipos de cáncer que se han asociado potencialmente con la exposición a determinados pesticidas presentan tasas de incidencia superiores en Iowa con respecto a la media estadounidense, aunque el documento no establece que los pesticidas sean la causa de ese exceso.
Y esa preocupación por los pesticidas que se filtran en el suelo, se cuelan en el agua y circulan por el aire se trató también en el encuentro, al que asistió igualmente Austin Bate, médico internista, quien aseguró que, cuando los pacientes llegan a su consulta ahora, hacen una pregunta que antes no le formulaban: "¿Qué filtro de agua recomienda para evitar el cáncer?".
Sand insistió en que abordar el aumento de los casos de cáncer en Iowa es una de sus prioridades, sin olvidar la preocupación de los ciudadanos por la economía, "no deberíamos decirle a la gente que tiene que elegir entre reconstruir nuestra economía y solucionar nuestro problema del cáncer. Podemos hacer ambas cosas", afirmó.
Iowa, bastión republicano durante años y estado donde ganó el presidente Donald Trump en las tres últimas elecciones presidenciales, se ha convertido en uno de los territorios clave para decantar la victoria hacia los demócratas el 3 de noviembre, fundamentalmente por la crisis del coste de la vida y el alza del precio de los combustibles en el corazón agrícola de Estados Unidos.
Además de ganar la gobernación de Iowa (el promedio de RealClearPolling da a Sand una ventaja de 8,4 puntos sobre el candidato republicano Zach Lahn), el Partido Demócrata podría arrebatar dos o tres escaños de la Cámara de Representantes y lograr un puesto en el Senado.
La última vez que un gobernador demócrata logró la victoria en Iowa fue en noviembre de 2006. Veinte años después, Sand, a quien muchos consideran el "demócrata más peligroso" del Medio Oeste, pisa el acelerador en la recta final de campaña y aspira a emular aquel triunfo.
