
EE.UU. prohibirá lácteos y bebidas alcohólicas de Canadá a finales de mes, según Axios
La decisión de la Administración Trump se suma a las restricciones comerciales adoptadas por Washington contra Ottawa y se produce en respuesta a las medidas de represalia de Canadá, seg?...
La decisión de la Administración Trump se suma a las restricciones comerciales adoptadas por Washington contra Ottawa y se produce en respuesta a las medidas de represalia de Canadá, según adelantó la web especializada Axios.
Según el portal, las nuevas prohibiciones comenzarán a aplicarse dentro de tres semanas y afectarán a categorías específicas de productos, no a la totalidad de las importaciones canadienses de lácteos y alcohol.
La decisión coincide con la entrada en vigor este martes de los aranceles de represalia impuestos por Canadá a productos estadounidenses por 27.600 millones de dólares canadienses (unos 20.000 millones de dólares estadounidenses), con tasas de entre el 15 % y el 50 %.
Las tarifas afectan a sectores como el acero, los muebles, los productos electrónicos y distintos bienes de consumo y responden a los aranceles del 50 % impuestos por Washington el mes pasado a determinados productos de su vecino del norte.
La escalada en esta disputa arancelaria se produce después del fracaso de las negociaciones entre Washington y Ottawa en agosto.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, acusó esta semana al Gobierno estadounidense de buscar una relación basada en la dependencia económica y afirmó que Washington llegó a exigir capacidad para influir en futuros acuerdos comerciales de Canadá con terceros países.
Carney defendió el abandono de las conversaciones, aunque aseguró que todavía es posible alcanzar un acuerdo comercial "mutuamente beneficioso".
En paralelo, Trump anunció este martes que Estados Unidos excluirá productos de origen canadiense de determinados programas de compras del Gobierno federal si Ottawa no ofrece lo que considera una reciprocidad "plena y justa" para las empresas y agricultores estadounidenses.
El mandatario republicano afirmó que los programas afectados representan más de 50.000 millones de dólares anuales y ordenó a la Administración de Servicios Generales coordinarse con la Oficina del Representante Comercial para retirar los productos canadienses.
La nueva ronda de medidas aumenta la presión a la relación económica entre los dos países y aumenta la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), que durante años ha sustentado buena parte de la integración económica de América del Norte.
