
Doce países de la OTAN invertirán 50.000 millones de dólares en misiles de largo alcance
La iniciativa Deep Precision Strike (DPS, por sus siglas en inglés), impulsada por el Reino Unido, busca acelerar la adquisición y desarrollo de estos sistemas mediante una mayor cooperaci...
La iniciativa Deep Precision Strike (DPS, por sus siglas en inglés), impulsada por el Reino Unido, busca acelerar la adquisición y desarrollo de estos sistemas mediante una mayor cooperación entre aliados.
Los líderes de los doce países señalaron en un comunicado conjunto que estos efectivos forman "parte integral de los planes de defensa de la OTAN" y son necesarios para "demostrar fuerza mediante capacidades creíbles".
Los firmantes (Dinamarca, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Rumanía, España, Suecia, Turquía y el Reino Unido) destacaron la necesidad de que Europa asuma "un papel más fuerte" dentro de la Alianza Atlántica y "una mayor responsabilidad en la seguridad transatlántica compartida".
El comunicado subraya que estas capacidades permitirán "defender y negar a un adversario una ventaja militar" y la coordinación multinacional facilitará "acelerar la adquisición y entrega".
Según el Gobierno británico, el programa DPS permitirá compartir conocimientos, avances tecnológicos y cooperación industrial para impulsar armas de precisión capaces de alcanzar objetivos situados a más de 300 km de distancia y, en algunos casos, hasta 2.000 km.
Como parte de este esfuerzo, el Reino Unido trabaja ya con Alemania en un programa para desarrollar misiles furtivos e hipersónicos con un alcance superior a 2.000 km, cuya entrada en servicio está prevista para la década de 2030.
Además, colabora con Francia e Italia en Stratus, un proyecto para crear la próxima generación de misiles que sustituirá al actual Storm Shadow.
El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó que está "decidido a garantizar la seguridad del Reino Unido y de sus aliados" y que, para ello, es necesario avanzar hacia "una OTAN más fuerte y más europea".
"El Reino Unido ya trabaja con sus socios para desarrollar sistemas avanzados que darán a nuestras Fuerzas Armadas la capacidad de defender y disuadir a miles de kilómetros de la línea del frente, pero esta iniciativa que lideramos permitirá intensificar la cooperación, reuniendo a los aliados europeos para garantizar que la OTAN siga siendo segura durante los próximos años", añadió.
