
Día del Cura Párroco: emotivo homenaje a misionero de la India en Asunción
Este martes 4 de agosto la ...
Este martes 4 de agosto la Iglesia Católica recuerda, como cada año, el Día del Cura Parróco, en memoria de San Juan Bautista María Vianney, conocido como San Juan de Ars, por su trabajo como sacerdote en una pequeña comunidad de Francia.
Para el Vaticano, la labor de San Juan de Ars es modelo para el clero parroquial, motivo por el cual es considerado el patrón de los curas católicos en todo el mundo. “Pasaba hasta 16 horas en el confesionario, escuchando a los feligreses”, dice sobre él una nota del medio Vatican News.
En el marco de esta fecha, la comunidad católica del barrio San Vicente, de Asunción, decidió rendir un sentido homenaje, con un karu guasu - luego de la misa central de este domingo-, a su cura párroco, el sacerdote Paul Raj Chinnappan, un misionero salesiano de la India de 33 años de edad.
“Él prácticamente revivió la Iglesia. Hace varios años que acá no venía más nadie, las misas estaban vacías, pero hoy gracias al trabajo de nuestro párroco, los domingos están llenos de nuevo”, afirmó una vecina.
“Hay que escuchar a la gente”, el testimonio del misionero que revitalizó San VicentePaul Raj Chinnappan, fue enviado como misionero de los Salesianos desde la India al Paraguay, hace casi tres años y en este corto tiempo, ya realizó dos obras importantes en la parroquia San Vicente de Paul.
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El sacerdote asegura, en esta nota con ABC, que es una persona sencilla y que eso atrae a la gente. “Cuando llegué a Paraguay, al barrio, lo primero que hice fue recorrer casa por casa para hablar con los vecinos. Yo creo que hay que escuchar a la gente, sus problemas, sus anécdotas, pero también sus propuestas”, revela.
El religioso piensa que principalmente por este motivo es que las personas volvieron a la parroquia. “La gente empezó a decir, si el padre viene hasta mi casa, por qué yo no puedo ir hasta su casa, que es la Iglesia, y ese concepto tenemos acá, la Iglesia es la casa del Pueblo de Dios, acá todos son bienvenidos y aceptados”, remarca.
El padre Paul es muy activo en esta comunidad. No solo está de lunes a lunes en la Iglesia, sino que participa en distintas actividades, como en el “futbolacho” con los jóvenes. Él mismo cuenta que si no se presenta a la hora convenida para jugar, le buscan sí o sí antes de arrancar los partidos.
Las obras encaradas por el padre Paul en San Vicente“La gente acá es muy activa y eso es lo que me hace bien. Y lo que más me gusta es la solidaridad que hay, hicimos obras acá, pero se realizó todo gracias al apoyo de la gente. Hicimos una capilla de adoración, de G. 90 millones; la gente colaboró, una gruta de María Auxiliadora de G. 30 millones y otra vez la gente estuvo. Estamos haciendo muchos cambios”, dice el padre Paul.
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Los feligreses también celebran estos nuevos espacios. Aseguran, que estas acciones revitalizaron la Iglesia, mediante el arduo trabajo del religioso.
“Nosotros ya somos gente mayor y él vino con su juventud a contagiarnos con su iniciativa, es como que nos revivió también”, afirma José Lugo, uno de los consejeros económicos de la parroquia San Vicente de Paul. Del almuerzo de homenaje, participaron miembros de distintos grupos católicos en el barrio, desde adultos mayores, hasta jóvenes y niños.
“No sé por cuánto tiempo va a ser mi misión acá, puede que tres o seis años, eso no depende de mí, pero yo soy feliz aquí”, reflexiona el cura párroco.
