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Día del Abogado: historias que no están en ningún expediente

“Lo que no está en el expediente no está en el mundo”, es una frase comúnmente utilizada en el ámbito tribunalicio nacional. Sin embargo, hay vivencias que si bien jamás quedaron asentadas...

“Lo que no está en el expediente no está en el mundo”, es una frase comúnmente utilizada en el ámbito tribunalicio nacional. Sin embargo, hay vivencias que si bien jamás quedaron asentadas en un acta, permanecen vivas en la memoria de sus protagonistas.

El testimonio clave que se frustró, el cliente que habló de más, las audiencias maratónicas, y hasta los “tejes y manejes” detrás del estrado son algunos de los apuros que nuestros invitados tuvieron que encarar y que compartimos a continuación por el Día del Abogado:

El testigo estrella que apagó su propia luz

El abogado Pedro Lobo nos contó los apuros que le hicieron pasar dos periodistas; uno en calidad de testigo y otra, durante una entrevista:

En un juicio por calumnia, en el que yo ejercía la defensa del periodista querellado, teníamos un testigo -también periodista- cuyo testimonio era importantísimo.

En el día del juicio, el testigo se presenta ante el juez y la pregunta ritual de estilo en el Código Procesal Penal (hoy derogado) era:

- ¿Tiene el testigo interés en el pleito?

Y cuando le hacen esta pregunta, el testigo responde:

- Claro que sí, tengo interés que se haga justicia, que los bandidos vayan presos, que se absuelva al acusado. Luego siguió explicando largo y tendido por qué tenía interés directo en el resultado del pleito. Este testigo una vez que comenzaba a hablar no paraba y cuando terminó, ¡pidió la condena directa del querellante!

El periodista querellado casi lagrimeó al ver cómo su testigo estrella quedaba inhabilitado para declarar.

Al finalizar su intervención, el juez le ordenó retirarse sin hacerle pregunta alguna, lo que el testigo hizo totalmente desconcertado.

Y es que se supone que el testigo es alguien imparcial que cuenta algo que vio o escuchó, no alguien con un interés personal en el pleito.

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Sin rodeos ante la prensa

En una de las primeras veces que estuve frente a una grabadora o micrófono por el caso del Banco Nacional de Trabajadores, una periodista me preguntó cuál era en concreto la acusación contra los directivos del banco.

Yo comencé la típica contestación comedida y técnica:

- “La conducta de los querellados es típica, anti jurídica, reprochable y por ende punible”.

La periodista me corta el recitado y me dice algo así cómo:

- No se te entiende nada. Si querés comunicar algo tenés que hablar un lenguaje que entienda la gente.

Enseguida cambié y dije:

- Se les acusa de haber vaciado el Banco cometiendo los delitos de defraudación y estafa...

La periodista tenía razón. Con el tiempo, leyendo jurisprudencia argentina sobre la actuación pública de abogados en casos penales me encontré con varios fallos de sus tribunales que determinaron que el abogado que recibe poder/mandato para querellar a alguien por estafa, defraudación, etc está habilitado para decir en público y al público Fulano es un estafador, un ladrón etc..

Hoy es más usual que los abogados digan por los medios y las redes bandido al bandido, pero en aquel tiempo fue una revolución... hablábamos en los pasillos sobre el cómo y hasta que punto explayarnos sobre los procesados.

“Ganamos en la cancha pero perdimos por el VAR”

El abogado Osvaldo Granada Salaberry nos compartió la historia del contradictorio desenlace de un juicio:

Teníamos la defensa de un ejecutivo argentino, presentamos los alegatos finales en el juico y cuando terminamos, el cliente me felicitó: estaba muy emocionado y nos abrazó. Él estaba contento por la defensa que hicimos y nosotros nos quedamos tranquilos.

Pero mientras estábamos ahí, el abogado de la contraparte salió raudamente de la sala de juicio. Nos llamó la atención pero no dimos importancia, porque hicimos una buena defensa.

Unas cuatro horas después, el Tribunal viene para dar su sentencia y nuestro cliente es condenado, esposado y enviado directamente a Tacumbú.

Todos nos quedamos sorprendidos, nadie entendía nada, nadie lo podía creer. ¿En qué nos habremos equivocado?, nos preguntamos.

Empezamos a indagar y después me enteré de lo que había pasado: resulta que aquel abogado se fue junto a un ministro que ya no está y ahí cambió todo. Una dactilógrafa me dijo que la sentencia estaba redactada para la absolución, pero que, después de la intervención nefasta de aquel miembro de la Corte de entonces, el juez le hizo cambiar todo para la condena.

Es decir, ganamos por goleada en la cancha pero perdimos por el VAR. Hasta que diga el tribunal, no tenés juicio ganado.

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Ladrones sin cuidado y sin filtro

La abogada Cecilia Pérez Rivas, exministra de Justicia, nos compartió dos casos de la época en que se desempeñó como defensora pública:

Yo estaba de turno y me voy para ver el caso y me dice el fiscal:

- Yo entiendo que tengas que hacer tu trabajo pero esto es insostenible.

- ¿Por qué? ¿Cómo ustedes saben que él es el que entró a robar?, le pregunto.

Y el fiscal me contesta:

- “Porque se le cayó la cédula”.

La denuncia era que alguien entró a robar en una casa y se escapó y la dueña de casa denunció y dentro de la casa se encontró una cédula que no era de nadie de la familia. ¡Se le cayó la cédula al ladrón!

¿Cómo se te va a caer la cédula? o sea, ¿Quién se va a robar con su cédula? Y se le cayó la cédula en el mismísimo lugar del hecho”.

El otro caso es que le llevo yo a declarar a mi defendido. En plena audiencia indagatoria, el fiscal dice:

- “La Policía le agarró con esta cadenilla”- y muestra ahí una cadena.

En eso, salta mi defendido y dice:

- “Péa ndaha´éi la che amondava’ekue" (esta no es la que yo robé).

Y yo le digo:

- ¡Callate, callate!. No digas nada.

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Abogado quedó “atrapado” en juicio, pese a revocación de mandato

El abogado Álvaro Arias Ayala nos relató cuatro anécdotas:

Yo defendía a una persona imputada por tráfico de armas. Ya se había conformado el Tribunal de Sentencia y, el día del juicio oral, resulta que mi cliente —temprano por la mañana— había decidido presentar una recusación contra el tribunal con otro abogado.

Nos sentamos en la sala de juicios orales, y la presidenta del tribunal me dice:

-“¿Usted se enteró, abogado, que presentó la recusación?”.

- Tomé conocimiento ahora al entrar acá a la sala- respondí.

- ¿Y usted está de acuerdo con esto? preguntó la jueza.

-No, no estoy de acuerdo, le respondí.

En ese momento, el acusado interrumpió y dijo:

-Bueno, yo le revoco poder ahora mismo al abogado.

Y la jueza dice:

-No, señor, usted, abogado, está obligado a venir a este juicio durante todo su desarrollo.

Fue un juicio que duró aproximadamente cuatro o cinco meses. En la jornada siguiente, ya cuando la cámara resolvió no hacer lugar a la recusación, el acusado ya apareció con otro abogado. Sin embargo, la jueza dijo lo mismo:

- Usted se tiene que quedar acá.

Me quedé una jornada más y después ya no me fui más, pero me obligó a estar ahí; realmente fue una cosa increíble.

Ni un acuerdo pudo frenar juicio oral

Después, ya con el nuevo Código Procesal Penal, tuvimos un caso en Villa Hayes, en donde había presentado una querella autónoma una persona por hechos punibles de acción penal privada, en los que no interviene el fiscal.

Estamos en el juicio y en la mitad de la audiencia, llegamos a un acuerdo.

Entonces, se presenta el querellante y desiste de la acción. Pero al juez no le interesó y dijo:

- No; vamos a seguir con esto.

Y siguió. ¡Imagináte! El dueño, el titular de la acción, la retiró y aun así, el juicio siguió hasta la sentencia definitiva. Finalmente le absolvió pero era increíble: no teníamos contraparte y seguía el juicio. Una locura.

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Audiencias en una cocina

Las condiciones en las que se desenvuelven los juzgados en el interior realmente es lamentable. Acá no más en Lambaré, el Juzgado de Primera Instancia, Juzgado Penal de Garantías, estaba en un edificio, evidentemente era un edificio de departamentos.

Y tan acumulado estaba todo que las audiencias se desarrollaban en lo que era, lo que iba a ser o fue la cocina.

Entonces, vos te sentabas al lado de la heladera o al lado de donde tenía que estar la cocina y ahí estaba el lavatorio, así una cosa de locos.

El amor como aliado en la resolución de conflictos

En otra ocasión, una mujer presentó una denuncia ante la Superintendencia de la Corte en contra de un abogado y se abrió un sumario, todo.

Y el presidente de la Corte, no sé por qué motivo, le fija una audiencia a la persona que presentó la denuncia. Y a mí me pidieron que la acompañara.

En la reunión, estaba presente el presidente de la Corte, el abogado denunciado, esta señora y yo. De pronto el presidente de la Corte le pregunta:

- Señora, ¿por qué usted presenta eso?

Y ella responde:

- ¡Por amor, doctor, por amor! Este señor es mi pareja y me dejó y yo estoy enamorada.

Y se armó un escándalo ahí. Finalmente, quedó en la nada, pero fue otra anécdota así muy simpática.

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Libertad, boda y un nuevo comienzo

La abogada Sara Centurión de Radice nos compartió una historia penal que terminó en una de amor:

Yo había logrado que dejaran en libertad a una señora que la primera vez que vino a Asunción fue a parar en el Buen Pastor. Ella era inocente y logré su libertad en unos 6 meses, creo.

Al salir ella no tenía dónde ir; lo había perdido todo. Así que me pidió trabajar como empleada doméstica. Por ese entonces ya tenía un personal en mi casa, pero mi mamá justo se quedó sin apoyo, así que le llevé a trabajar en su casa.

Mis padres tenían una empresa donde quedaba un último empleado. Él tenía 10 años de antigüedad y no quería irse, a pesar de la oferta de indemnización, así que mis padres estaban en una tremenda encrucijada: la empresa tenía que cerrarse y tenían que seguir pagando su sueldo hasta el cierre total.

Pero aquí paso algo milagroso...mi defendida se enamoró del empleado de la empresa, decidieron casarse e irse a vivir al campo.

Y bueno se le pagó todo, se pudo cerrar la empresa sin conflictos, mi defendida pudo rehacer su vida tras haber estado presa. Un final feliz para todos.

Fuente: https://www.abc.com.py/nacionales/2026/08/01/dia-del-abogado-lo-que-no-se-ve-en-los-tribunales/

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