
¿Cuándo podría instalarse una central nuclear en Paraguay?
La firma del ...
La firma del memorándum de entendimiento entre Paraguay y Estados Unidos para cooperar en materia de energía nuclear con fines civiles abre un nuevo escenario para el país. Sin embargo, la instalación de los primeros reactores aún dependerá de acuerdos internacionales, la aprobación de una ley específica, la formación de personal especializado y la disponibilidad de la tecnología.
En una entrevista en el porgrama Mesa con EVP, el ministro secretario ejecutivo de la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN), Jorge Molinas, explicó que el documento suscrito representa apenas el primer paso para acceder a tecnología estadounidense destinada a la generación de energía eléctrica mediante reactores nucleares.
“Es el primer paso en el entendimiento para el apoyo en materia de energía nuclear, específicamente para la producción de energía eléctrica”, afirmó.
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Microreactores podrían operar en cinco añosMolinas señaló que Paraguay analiza dos alternativas: los reactores modulares pequeños (SMR), de unos 300 megavatios, y los microreactores, con capacidades de hasta 30 megavatios.
Según explicó, estos últimos aparecen como la opción más viable para una implementación más rápida.
“La gran ventaja de los microreactores es que en cinco años ya podemos contar con ellos”, sostuvo.
En cambio, estimó que un proyecto basado en reactores SMR demandaría cerca de una década para entrar en funcionamiento, debido a la disponibilidad limitada de equipos y a los tiempos requeridos para formar operadores especializados.
“Si hoy el Gobierno decide comprar uno, entramos a una lista de espera. Actualmente solo se producen alrededor de diez unidades por año y ya existen decenas de pedidos”, explicó.
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La formación de personal será el principal desafíoEl titular de la ARRN indicó que el obstáculo más importante no será únicamente la inversión económica, sino la capacitación de recursos humanos.
Recordó que la formación de operadores y técnicos especializados demanda entre siete y diez años e implica enviar profesionales al extranjero mientras Paraguay desarrolla su propia capacidad técnica.
A ese proceso se suma la necesidad de aprobar una ley nuclear, fortalecer el sistema regulatorio y establecer protocolos de seguridad física, respuesta ante emergencias y control de materiales radiactivos.
“Tenemos que hacer la ley nuclear, la regulación y demostrar que el país cuenta con toda la infraestructura necesaria para manejar esta tecnología”, indicó.
El acuerdo con Estados Unidos es apenas el comienzoTras la firma del memorándum, Paraguay y Estados Unidos deberán negociar el denominado Acuerdo 123, instrumento exigido por la legislación estadounidense para autorizar la transferencia de tecnología nuclear con fines civiles.
Molinas estimó que esa negociación podría extenderse entre uno y dos años, ya que una delegación estadounidense deberá verificar las condiciones institucionales y técnicas del país antes de autorizar cualquier transferencia tecnológica.
“Ellos tienen que comprobar que Paraguay puede garantizar la seguridad física, las salvaguardias, la construcción y el mantenimiento antes de vendernos incluso un tornillo de tecnología nuclear”, señaló.
El Gobierno apunta a proyectos privados e industrialesLa propuesta que impulsa la ARRN contempla que la futura legislación permita la participación del sector privado en la generación de energía nuclear.
Según explicó Molinas, la intención es habilitar que industrias, parques industriales, ciudades o cooperativas puedan adquirir microreactores o reactores modulares para abastecer su propio consumo y comercializar los excedentes, de forma similar al esquema vigente para la generación distribuida con paneles solares.
El proyecto también incluiría los distintos tipos de reactores disponibles en el mercado, desde microreactores hasta centrales de mayor potencia, aunque la elección dependerá de los costos, la demanda energética y el desarrollo regulatorio que finalmente aprueben el Congreso y las autoridades competentes.
Mientras tanto, el memorándum firmado con Estados Unidos marca el inicio de un proceso que, según la propia ARRN, requerirá varios años antes de que Paraguay pueda incorporar la energía nuclear a su matriz eléctrica.
