
Comienzan a votar los candidatos en las elecciones de Israel
El primero en votar, a las 8.00 hora local (6.00 GMT), fue el líder de los Demócratas, Yair Golán, que depositó su voto en la localidad del centro de Israel de Rosh Haayin, según confir...
El primero en votar, a las 8.00 hora local (6.00 GMT), fue el líder de los Demócratas, Yair Golán, que depositó su voto en la localidad del centro de Israel de Rosh Haayin, según confirmó su partido.
A esa misma hora, también tenía previsto votar el ministro de Seguridad Nacional y líder del partido de ultraderecha Poder Judío, Iramar Ben Gvir, en Kiryat Arba, un asentamiento israelí del sur de Cisjordania cercano a Hebrón.
Media hora después se espera que depositen su voto el presidente israelí, Isaac Herzog, en Jerusalén, así como el ministro de Finanzas y líder del partido ultra Sionismo Religioso, Betsalel Smotrich, que votará en otro asentamiento israelí, Kedumim, en el norte de Cisjordania ocupada.
A las 9.30 hora local, uno de los líderes del partido Beyajad (Juntos) y actual cabeza de la oposición, Yair Lapid, tiene previsto votar en Tel Aviv.
Los últimos en acudir a los colegios electorales serán los dos candidatos que se disputan ser el ganador de las elecciones.
El actual primer ministro y líder del Likud, Benjamín Netanyahu, tiene previsto depositar su voto a las 11.00 hora local en un colegio de Jerusalén Oeste, en un acto que será cubierto por solo unos pocos medios de comunicación escogidos.
Y el líder de Yashar! (¡Juntos!), Gadi Eisenkot, favorito en las encuestas, lo hará en la ciudad costera de Herzliya, al norte de Tel Aviv, a las 13.45 hora local.
Antes y después de votar, en una agenda que se alarga desde la apertura de colegios hasta las 17.45 hora local, Eisenkot visitará varios colegios electorales, incluido uno de un 'kibutz' (comunidad agrícola) en la frontera con Gaza.
Un total de 38 partidos concurren a las elecciones, si bien se espera que solo 11 superen el umbral del 3,25 % del electorado necesario para obtener representación parlamentaria, en unos comicios con dos bloques muy reñidos que, según las últimas encuestas, no tendrían mayoría para gobernar sin el apoyo de los partidos árabes.
