
Cientos de camioneros protestan en Portugal por el encarecimiento de los combustibles
La movilización partió de Lordelo, en el municipio de Paredes, con destino a Coimbra y un recorrido por las autopistas A42, A41 y A1. Los organizadores habían anunciado la participación ...
La movilización partió de Lordelo, en el municipio de Paredes, con destino a Coimbra y un recorrido por las autopistas A42, A41 y A1. Los organizadores habían anunciado la participación de más de cien empresas y más de cuatrocientos vehículos pesados.
La protesta reúne a empresas de movimientos de tierras, excavación, extracción de áridos y transporte, que denuncian que el coste del gasóleo representa casi el 70 % del precio final que cobran a sus clientes y reclaman descuentos en el combustible equivalentes a los concedidos al transporte de pasajeros y mercancías.
Los promotores denuncian que su actividad ha quedado fuera de las recientes ayudas gubernamentales y advierten de las dificultades para ejecutar contratos pactados antes de la subida de los carburantes.
La Guardia Nacional Republicana ha preparado un dispositivo de seguimiento de la marcha y advirtió de posibles dificultades de circulación, aunque no estaban previstos cortes de las autopistas.
La movilización se produce después de que el Parlamento rechazara este jueves catorce iniciativas contra el aumento del coste de la vida, en un debate convocado por el partido ultraderechista Chega y celebrado sin presencia del Gobierno.
Las propuestas de Chega para reducir del 23 % al 13 % el IVA de los combustibles y eximir de ese impuesto a una cesta de alimentos esenciales recibieron los votos contrarios del Partido Socialista (PS) y de las formaciones que sustentan al Ejecutivo, el PSD y el CDS-PP.
También fracasó, por tercera vez, una resolución socialista que recomendaba rebajas temporales del IVA de los carburantes y los alimentos. En este caso, los partidos gubernamentales votaron en contra y Chega se abstuvo.
Durante el debate, el líder de Chega, André Ventura, ofreció respaldar la resolución socialista si el PS apoyaba sus proyectos, que habrían entrado en vigor con el próximo presupuesto, en enero de 2027. El intercambio no se tradujo en un acuerdo.
