
China ordena inspecciones tras polémico caso de uso de formaldehído para conservar coles
La Oficina de Seguridad Alimentaria del Consejo de Estado (Ejecutivo), el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales y la Administración Estatal para la Regulación del Mercado anunciaron ...
La Oficina de Seguridad Alimentaria del Consejo de Estado (Ejecutivo), el Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales y la Administración Estatal para la Regulación del Mercado anunciaron conjuntamente que han pedido a las autoridades locales realizar controles específicos y rastrear los productos afectados para evitar que lleguen al mercado.
La actuación se produjo después de que las autoridades del condado de Kangbao, perteneciente a la ciudad de Zhangjiakou (norte), confirmaran la veracidad de vídeos difundidos en internet en los que se denunciaba que algunas coles eran sumergidas en una solución de formaldehído.
Según la investigación preliminar, la práctica fue realizada de forma ilegal por compradores mayoristas de las verduras durante el proceso de carga para prolongar su conservación durante el transporte.
Los tres organismos centrales aseguraron que cualquier infracción detectada será castigada "firmemente" y que los controles se extenderán a distintas regiones del país.
El formaldehído puede resultar perjudicial para la salud: la exposición a esta sustancia puede provocar irritación ocular y de las vías respiratorias, mientras que la ingestión aguda de soluciones que lo contienen se ha relacionado con efectos graves, según la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
El caso generó numerosas reacciones en la red social Weibo, donde una etiqueta ('hashtag') sobre el asunto acumulaba este lunes más de 14 millones de lecturas, constató EFE.
"Parece que vamos a tener que comprar nuestros propios aparatos y convertirnos en inspectores de seguridad", lamentó sarcásticamente un usuario, mientras otro afirmó que este tipo de prácticas son "un secreto a voces".
La seguridad alimentaria ha sido objeto recurrente de controversia en China durante las últimas décadas.
Uno de los episodios más graves se produjo en 2008, cuando leche infantil adulterada con melamina causó la muerte de al menos seis bebés y afectó a unos 300.000 menores, un escándalo que deterioró durante años la confianza de muchos consumidores en los productos lácteos nacionales.
Más recientemente, en 2024, las autoridades multaron a siete empresas después de descubrirse que aceite de cocina había sido transportado en camiones cisterna utilizados previamente para productos químicos sin una limpieza adecuada, mientras que en julio de 2025 una intoxicación por plomo en una guardería de Tianshui (noroeste) provocó la hospitalización de 201 menores.
