
China atribuye la riada al colapso de un glaciar en Nepal tras años de calentamiento
Un equipo de expertos dependiente de la Academia China de Ciencias llegó a esa conclusión tras analizar imágenes de teledetección, datos de vigilancia y observaciones realizadas sobre el...
Un equipo de expertos dependiente de la Academia China de Ciencias llegó a esa conclusión tras analizar imágenes de teledetección, datos de vigilancia y observaciones realizadas sobre el terreno, informó la televisión estatal CCTV.
De acuerdo con la reconstrucción, hacia las 10:52 hora local (02:52 GMT) del miércoles se produjo el colapso de un glaciar situado en Nepal a unos 5.200 metros de altitud.
La masa de hielo cayó rápidamente hasta una cota cercana a los 4.000 metros y, al impactar contra la montaña, generó un gran flujo de lodo, rocas, hielo y otros materiales que descendió por el valle en dirección al paso fronterizo de Gyirong, entre Nepal y la región del Tíbet (suroeste de China).
La corriente recorrió unos 22 kilómetros antes de alcanzar el paso, situado a unos 1.800 metros de altitud, y cubrió todo ese trayecto en aproximadamente seis minutos y siete segundos, según los cálculos difundidos por las autoridades chinas.
El torrente afectó a una superficie de unos 0,7 kilómetros cuadrados en el entorno de Gyirong y arrasó 27 edificios e instalaciones anexas, entre ellas buena parte del complejo fronterizo, que quedó completamente sepultado por lodo y escombros.
Los investigadores chinos señalaron que la inestabilidad del glaciar estuvo relacionada con los efectos acumulados de un calentamiento climático prolongado y describieron el episodio como un "fenómeno de aparición repentina", "gran caudal", "elevada velocidad" y "fuerte capacidad destructiva".
El último catálogo nacional chino de glaciares, divulgado en 2025, calculó que su extensión en China se ha reducido un 26 % desde la década de 1960, con retrocesos de hasta el 40 % en algunas zonas del Himalaya y los Transhimalaya.
China mantiene desplegados más de 2.100 efectivos y centenares de vehículos y equipos en Gyirong, mientras continúan las búsquedas entre los restos del paso fronterizo.
Los últimos balances separados de Nepal y China sitúan la catástrofe en al menos 691 muertos y 2.964 desaparecidos, sin que conste un mecanismo transfronterizo unificado para cotejar las identidades.
