
Chiclayo, la ciudad peruana de León XIV, se aferra a la fe para que sane antes de su gira
En esta ciudad a unos ochocientos kilómetros al norte de Lima, donde la imagen del papa está casi omnipresente, la población más devota ha intensificado sus oraciones por su pronta recup...
En esta ciudad a unos ochocientos kilómetros al norte de Lima, donde la imagen del papa está casi omnipresente, la población más devota ha intensificado sus oraciones por su pronta recuperación, con la expectativa de que pueda cumplir en noviembre con la agenda de su primera gira por América Latina y que lo traería de vuelta a Chiclayo.
"Tenemos la fe, la esperanza y la seguridad de esperarlo en noviembre. Solo pedimos a Dios que meta su mano y lo sane para que visite a su tierra que tanto ama y adora", expresó a EFE la venezolana Onelia Cabrera, residente en Chiclayo e integrante del Movimiento Católico por la Fe.
En el ingreso a la catedral de Chiclayo, donde hay una imagen de tamaño real de León XIV, Eduardo, uno de los asistentes al tempo en esta jornada, comentó que toda la ciudad espera al papa "con mucha ansia para que nos dé más fe a toda la población y al Perú en general, para tener esa fortaleza espiritual ante todos los problemas que suceden en el mundo".
"La venida del papa es lo máximo que nos puede suceder en estos momentos para la ciudad de Chiclayo. Con fe todo se logra y se va a recuperar. Todo lo que Dios pone en prueba, se puede superar", apuntó Eduardo.
En el balneario de Pimentel, próximo a Chiclayo, donde Robert Prevost tiene una de las estatuas que se instaló tras ser elegido papa, un joven llamado Francesco entendería que la visita del papa se termine postergando, pues prefiere que el sumo pontífice esté en su plenitud cuando venga de regreso a la ciudad.
"Aquí en Chiclayo, la gente lo conoce muy bien. Es una persona muy allegada. Los chiclayanos les tenemos mucho aprecio y queremos que esté bien de salud. No importa si se posterga. Queremos que esté bien y que venga muy bien acá para poder tener su compañía", comenta Francesco.
El párroco de la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen de Pimentel, Bernardino Gil, indicó que le tranquiliza saber que los reportes médicos hablan de una intervención exitosa.
"Ahora el papa está en reposo y nos da esperanza de que se recuperará prontamente. Conocemos al santo padre, que es fuerte y se recuperará prontamente. En noviembre, tengan todos la seguridad de que estará en Uruguay, Argentina y acá en Perú también. Tenemos papa para rato", manifestó Gil.
La operación y el diagnóstico del adenocarcinoma pulmonar se produjo a menos de un mes del viaje que tiene previsto realizar a Uruguay, Argentina y Perú del 6 al 16 de noviembre y que, en principio, seguiría en pie a tenor de sus propias palabras del pasado domingo.
En Perú, donde se le considera "el papa peruano" por haber adoptado su nacionalidad y haber pasado en el país andino más de veinte años de su vida pastoral, desde misionero hasta obispo, tiene previsto estar del 11 al 16 de noviembre y visitar las ciudades de Lima, Cusco y Pucallpa, además de Chiclayo.
