
Caso Pablo Medina: periodista asesinado por exponer a la narcopolítica
Pablo Medina Velázquez fue corresponsal del diario ABC Color en el dep...
Pablo Medina Velázquez fue corresponsal del diario ABC Color en el departamento de Canindeyú desde el 2 de mayo de 1998 hasta el 16 de octubre de 2014, cuando fue asesinado. En ese momento tenía 53 años de edad.
El crimen ocurrió en el municipio de Villa Ygatimí, cuando Pablo regresaba de una cobertura periodística y se dirigía en su camioneta hacia la Redacción Regional de ABC, en la ciudad de Curuguaty, donde él vivía con su familia.
El corresponsal transportaba en su vehículo a las hermanas Antonia Maribel Almada Chamorro, de 19 años, quien también murió en el ataque, y Juana Ruth Almada Chamorro, de 30 años, quien sobrevivió de milagro, ya que no fue detectada por los sicarios porque se tiró al suelo en el asiento trasero.
El atentado fue perpetrado por Wilson Acosta Marques, de 43 años, y su sobrino Flavio Acosta Riveros, de 29 años, quienes usaron una escopeta calibre 12 y una pistola calibre 9 milímetros, respectivamente.
El mandante del crimen fue Vilmar Acosta Marques, de 39 años, alias Neneco, quien era el intendente del distrito vecino de Ypejhú. De hecho, este es hermano de Wilson y tío de Flavio.
Un cómplice del homicidio fue Arnaldo Javier Cabrera López, de 37 años, secretario del intendente Vilmar, cuyo teléfono se usó para coordinar el ataque.
La red de narcopolítica detrás del crimen de Pablo MedinaPablo fue eliminado porque investigó y publicó la organización criminal que dirigía el intendente Neneco.
Sicariato y narcotráfico eran las especialidades de la gavilla de Neneco. Entre sus homicidios, hubo incluso algunos de tinte estrictamente político, como el de Julián Núñez Benítez, cuyo “pecado” fue pretender arrebatarle la Intendencia.
El narcotráfico asesina al periodista Pablo Medina
El primero de los implicados en ser detenido fue el cómplice Arnaldo Javier Cabrera López, quien cayó el 8 de diciembre de 2014 en el municipio de Ypejhú, departamento de Canindeyú, Paraguay.
Confirmó la participación de su jefe Neneco y de los familiares de este. Fue condenado a cinco años de cárcel. Cumplió su sentencia en la Agrupación Especializada de Asunción.
La extradición de Vilmar Acosta y la condena a uno de los sicarios en BrasilEl siguiente fue el autor moral, Vilmar Acosta Marques, quien fue capturado el 4 de marzo de 2015 en la ciudad de Caarapó, estado de Mato Grosso del Sur, Brasil.
El exintendente fue extraditado a Paraguay el 17 de noviembre del mismo año y luego condenado a un total de 39 años de cárcel. El último fin de año sufrió una grave afección cardiaca, pero sobrevivió y sigue preso.
Uno de los sicarios, Flavio Acosta Riveros, cayó detenido el 9 de enero de 2016 en la ciudad de Pato Branco, estado de Paraná, Brasil.
Como presentó su documento brasileño y Brasil no extradita a sus connacionales, Flavio fue juzgado en ese país y condenado a 36 años de cárcel por el doble homicidio en Paraguay.
El último de los implicados, Wilson Acosta Marques, fue arrestado el 29 de mayo de 2020 en el municipio de Chapada dos Guimarães, estado de Mato Grosso, Brasil.
Así como su sobrino Flavio, Wilson presentó sus documentos brasileños y evitó su extradición a Paraguay. Sin embargo, fue condenado a 63 años de encierro por otros crímenes en Brasil.
