
Cada vez más víctimas: el peligro detrás de una cita por Grindr en Ciudad del Este
El hecho ocurrió entre las 07:30 y las 10:00 de ayer, en el barrio San Rafael de Ciudad del Este. La víctima, de 36 años, llegó a esta capital departamental desde la ciudad de San Bento, estado...
El hecho ocurrió entre las 07:30 y las 10:00 de ayer, en el barrio San Rafael de Ciudad del Este. La víctima, de 36 años, llegó a esta capital departamental desde la ciudad de San Bento, estado de Paraíba, Brasil.
De acuerdo con la denuncia presentada ante la Policía, el brasileño había iniciado conversaciones desde el jueves pasado con un hombre que se identificó como “Wilson” mediante la aplicación Grindr. El supuesto contacto le propuso un encuentro.
Según el relato del denunciante, el desconocido llegó al microcentro de Ciudad del Este a bordo de una motocicleta tipo enduro de color negro con verde. Tras abordar el biciclo y colocarse un casco, ambos se dirigieron hacia la zona baja del barrio San Rafael, donde ya aguardaba un grupo de entre ocho y diez hombres armados y encapuchados.
Siempre conforme a la denuncia, los delincuentes apuntaron a la víctima con armas de fuego y le exigieron entregar todas sus pertenencias. Además de apoderarse de un teléfono celular iPhone 15 Pro Max, obligaron al extranjero a realizar transferencias bancarias por aproximadamente 20.000 reales.
El denunciante manifestó que lo mantuvieron privado de su libertad durante unas tres horas a orillas del río Paraná, mientras los maleantes realizaban las operaciones bancarias. Indicó además que los asaltantes eran jóvenes de entre 20 y 25 años, aunque uno de ellos tendría entre 30 y 40 años y que se comunicaban en guaraní.
Una vez concretado el robo, los delincuentes lo liberaron y le entregaron G. 100.000 para pagar un mototaxi y regresar hacia Brasil. Horas después, la víctima volvió a Paraguay para formalizar la denuncia.
Casos similares se repitenEl nuevo atraco se suma a una serie de hechos con características prácticamente idénticas registrados en los últimos tiempos en el barrio San Rafael.
El fin de semana pasado, un ciudadano colombiano denunció haber sido despojado de G. 600.000 en efectivo, además de transferencias por unos G. 3.000.000, un teléfono celular y joyas de oro, luego de acudir a una cita mediante la misma aplicación.
Otro de los casos que cobró notoriedad ocurrió el pasado 26 de junio y tuvo como víctima a un joven brasileño de 22 años, oriundo del estado de Bahía. El afectado relató posteriormente su experiencia al Grupo Globo, que permaneció privado de su libertad durante casi 18 horas tras aceptar un encuentro pactado a través de Grindr. El joven estimó el perjuicio económico en alrededor de 100.000 reales.
Modus operandiDe acuerdo con datos manejados por investigadores de la Policía Nacional, la mayoría de las víctimas son ciudadanos brasileños que llegan a Ciudad del Este por compras o turismo y son captados mediante perfiles falsos en Grindr.
El esquema delictivo se repite en casi todos los casos. Los delincuentes crean perfiles con fotografías atractivas, generan confianza durante varios días de conversación y finalmente acuerdan un encuentro. Posteriormente, un motociclista recoge a la víctima en el microcentro o en hoteles de la ciudad y la traslada hasta sectores aislados de la zona ribereña del barrio San Rafael.
En esos lugares aparecen varios hombres armados que despojan a las víctimas de dinero en efectivo, teléfonos celulares, documentos y otros objetos de valor. En numerosos casos también las obligan a realizar transferencias bancarias o solicitar créditos mediante aplicaciones financieras.
Tras consumar los asaltos, los delincuentes escapan por los estrechos pasillos que conectan con la ribera del río Paraná, una situación que dificulta la persecución policial.
RecomendacionesTras la difusión de estos casos, Grindr recordó que coopera con las autoridades cuando su plataforma es utilizada para la comisión de delitos e instó a sus usuarios a verificar la identidad de los contactos mediante videollamadas, concretar los primeros encuentros en lugares públicos, compartir la ubicación con personas de confianza y denunciar inmediatamente cualquier hecho sospechoso tanto a la plataforma como a las autoridades policiales.
