
Caacupé: obispo lamenta ola de inseguridad y corrupción
Monseñor Ricardo Valenzuela ofició la santa misa dominical en el Santuario de Caacupé. Durante su prédica cuestionó la ola de inseguridad y de corrupción que corrompe al Paraguay.“Ve...
Monseñor Ricardo Valenzuela ofició la santa misa dominical en el Santuario de Caacupé. Durante su prédica cuestionó la ola de inseguridad y de corrupción que corrompe al Paraguay.
“Vemos todos los días motochorros, asaltantes, ladrones, que están causando una enorme ola de inseguridad que corren por nuestras calles y a veces nos desesperan, nos roban y en algunos casos también matan”, lamentó.
Dijo que, en la base de los diez mandamientos, “Dios estableció su alianza con Israel e hizo de ello un reino de sacerdotes y una nación santa en la cual existen sólo dos caminos: el bien y el mal”.
“En el evangelio, Jesús ha resumido todos los mandamientos; es más, toda la Biblia, en un único mandamiento: el amor a Dios y el amor al prójimo que hay que cumplirlo”, exhortó monseñor.
“El amor a Dios y al prójimo son ordenanzas que dependen de toda la ley de los profetas. Si yo amo al prójimo, también voy a honrar al padre y a la madre, que son mis prójimos más cercanos, no robaré y no voy a dar falsos testimonios”, resaltó.
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No comprenden los mandamientosEn otro momento de su alocución, monseñor Valenzuela también dijo que siente pena de que muchas personas no entiendan la importancia de los mandamientos del Señor.
Indicó que en realidad los mandamientos de Dios son una expresión de amor y de solicitud paternal para con el hombre. Recordó que, hace como dos años más o menos, ya hemos visto lo que sucede en la sociedad cuando se quebrantan sistemáticamente ciertos mandamientos, como por ejemplo el de no matar y de no robar.
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Examinar la vidaEl obispo mencionó que tenemos que examinar nosotros mismos nuestra vida para ver si cumplimos escrupulosamente algunos mandamientos, porque a veces los violamos.
Cuestionó que los cristianos hoy día ya no se dan cuenta de que no siguen lo que nos pide Dios. “No matamos, no robamos, pero quizás hablamos en falso. ¿Honramos al padre y a la madre? No, no lo hacemos, especialmente si son ancianos y si están solos. Algunos abandonan a sus padres en su vejez, les confinan a la soledad de un geriátrico, sin ir casi nunca a visitarlos, o si les tienen en casa, pero casi sin ningún respeto y sin amor, solo para añadir al bolsillo la plata de su pensión, como sus seres santos”, dijo monseñor.
“Dios nos repite también ‘dejen de presentar ofrendas inútiles, si nuestra vida se desenvuelve entre continuos falsos testimonios’; es decir, entre mentiras, trampas y corrupción, frente a la sociedad, de cada ley. Por ejemplo, el no pagar los impuestos con los clientes en el comercio, con los empleados en el trabajo, con los educadores, con los enfermos en nuestros hospitales, retirados a veces ya sin remedio. Es aquí cómo la palabra de Dios se convierte hoy en una gran oportunidad de renovación cuaresmal, que nos impulsa a purificarnos, a quitar ese mal que se encuentra en cada acción que realizamos y ojalá quite ese fermento viejo para hacer una pasta nueva y así celebrar muy pronto la fiesta del Señor con panes de sinceridad y de verdad”, puntualizó monseñor Ricardo Valenzuela.
En la jornada dominical se pudo observar una importante concurrencia de visitantes que acudieron desde diferentes puntos del país como Itapúa Poty, Capilla Virgen del Pilar de Ñeēmbucú, Capilla de Caazapá, Fernando de la Mora y Ciudad del Este.
La animación de canciones religiosas estuvo a cargo del Coro María de Auxiliadora de la parroquia Cabañas, Caacupé.
Fuente: https://www.abc.com.py/nacionales/2024/03/03/caacupe-obispo-lamenta-ola-de-inseguridad-y-corrupcion/