
Caacupé: obispo lamenta la falta de trabajo y la desigualdad social
Monseñor Ricardo Valenzuela ofició la santa misa dominical en el santuario de Caacupé. En su homilía, lamentó la falta de trabajo y la desigualdad social. Además, recordó que hoy en día se ...
Monseñor Ricardo Valenzuela ofició la santa misa dominical en el santuario de Caacupé. En su homilía, lamentó la falta de trabajo y la desigualdad social. Además, recordó que hoy en día se ven a ancianos, niños y personas que viven solas con dificultades y no reciben ayuda. “Gente que ha quedado sin trabajo. En estos días tenemos tantos casos como ellos”, refirió.
Resaltó que se debe recordar siempre al prójimo con amor, así también que los hombres y mujeres deben amarse unos a otros, como lo dijo Jesús.
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“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por el amigo. Estas palabras resumen todas las palabras de Jesús, él dio la vida por sus amigos, quienes no lo habían comprendido. Amigos que en el momento crucial lo abandonaron, lo traicionaron y renegaron. En ese ambiente Jesús les ha querido apasionadamente, les ha amado con el mismo amor en que el padre amó al hijo. Jesús conoce el egoísmo de cada uno, no saben quererse entre ellos, se les ve discutiendo entre sí y el señor se pregunta que será de ellos cuando yo me vaya”, dijo.
El obispo mencionó que las palabras de Jesús van tomando un tono solemne, que deben quedar bien grabados. “Este es mi mandato, amen unos a otros como yo les he amado. Jesús no quiere que su estilo de amar se pierda entre los suyos”, expresó.
Gestos pequeños de todos los días.“Cada uno de nosotros puede hacerse prójimo de un hermano o de una hermana que encuentra en el camino con gestos de cercanía. En estos gestos se manifiesta el amor que Cristo nos enseñó. ¿Qué puedo hacer por tí? A veces un simple te extraño. El orgullo, el soberbio puede llegar a estropear la relación de amor porque donde hay soberbia desaparece la comunicación, pero hay situaciones en las que por diálogo se puede hablar de otra manera y cuando le decimos a alguien que lo extrañamos es mucho mejor que pelearse.”, reflexionó.
Dijo que si bien a veces le llamamos amor a cualquier cosa, lo cierto es que donde hay amor auténtico, hay justicia y respeto. Reiteró que el señor nos pide que nos amemos los unos a otros y que en esto seremos reconocidos.
“La vida es muy corta como para no disfrutarla, ámense los unos a los otros porque amar es gratis. Jesús tiene un estilo de amar inconfundible, eso es muy sensible al sufrimiento de la gente. Quien ama como Jesús aprende a mirar los rostros de las personas con compasión. Es admirable la disposición de Jesús que hace el bien”, dijo al monseñor.
Como cada domingo, la explanada estuvo copada de visitantes, quienes acudieron desde diferentes puntos del país para ser bendecidos. Estuvieron presentes fieles de Ciudad de Este, Luque, Bernardo de ola Mora, Santa Rita, Ayolas y Asunción.