
Bruselas asegura que no hay "marcha atrás" posible en el veto progresivo al gas ruso
"Hay legislación implementada (...). Dar marcha atrás no sería posible", afirmó en ruda de prensa la portavoz comunitaria de Energía, Anna-Kaisa Itkonen, preguntada sobre las voces que ...
"Hay legislación implementada (...). Dar marcha atrás no sería posible", afirmó en ruda de prensa la portavoz comunitaria de Energía, Anna-Kaisa Itkonen, preguntada sobre las voces que piden retrasar o revertir la prohibición de importar gas ruso en la UE.
La portavoz insistió en que además de la implementación técnica, hay también una posición política clara en el Ejecutivo comunitario.
"Lo hemos dicho políticamente con mucha claridad: no vamos a volver a la energía rusa; al contrario, estamos en el proceso de prohibirla y diversificar", agregó.
"Sin arrepentimiento", apostilló la portavoz jefa de la Comisión Europea, Paula Pinho.
Las declaraciones llegan después de que la líder de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, defendiera que Alemania debe volver a importar petróleo y gas ruso para recuperar energía barata y reactivar su industria.
También se producen tras las advertencias del presidente del Puerto de Bilbao, Iván Jiménez, quien, en declaraciones al diario económico Financial Times, ha pedido retrasar el veto al gas natural licuado (GNL) ruso por el riesgo de que una salida rápida de esos suministros aumente la dependencia europea del gas estadounidense.
No obstante, la Comisión Europea asegura que no se revertirá la legislación y añade que está trabajando para proponer también un veto al petróleo ruso.
La Unión Europea prohíbe desde el 18 de marzo la importación de gas ruso en virtud de contratos nuevos o modificados después del 17 de junio de 2025, un primer paso dentro del reglamento europeo aprobado en enero para cortar de forma gradual la dependencia energética de Moscú.
La medida afecta tanto al GNL como al gas por gasoducto.
Para los contratos ya existentes y no modificados, la normativa prevé periodos transitorios: el veto al GNL ruso bajo contratos de largo plazo se aplicará desde el 1 de enero de 2027, mientras que el gas por gasoducto quedará prohibido desde el 30 de septiembre de 2027, con una posible prórroga limitada hasta el 1 de noviembre de ese año si no se cumplen los objetivos de almacenamiento.
Según datos de la Comisión Europea, la cuota rusa en las importaciones energéticas europeas ha caído del 45 % en 2021 al 13 % en 2025, sustituida en gran medida por GNL estadounidense.
