
Brasil dice que las elecciones no interfieren en las negociaciones comerciales con EE.UU.
Según Rosa, el proceso se limita a los asuntos relacionados con comercio exterior y Brasil no permitirá que temas electorales sean incorporados a la mesa de diálogo.El minis...
Según Rosa, el proceso se limita a los asuntos relacionados con comercio exterior y Brasil no permitirá que temas electorales sean incorporados a la mesa de diálogo.
El ministro, que habló con la prensa en Río de Janeiro en el marco de un evento de la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (ApexBrasil), aseguró que las conversaciones con las autoridades estadounidenses continúan y que el diálogo mantenido la semana pasada al margen del G20 fue "positivo".
Ahora Brasil espera que Washington envíe, en tres o cuatro semanas, un documento que delimite los asuntos que EE.UU. pretende llevar a la mesa de negociación para evaluarlo y presentar las contra propuestas.
Rosa sostuvo que el Gobierno brasileño no está dispuesto a hacer concesiones unilaterales y mantendrá la exigencia de reciprocidad en cualquier eventual acuerdo.
Entre los asuntos que el país suramericano ya ha rechazado figuran una apertura integral a productos de las industrias química y automotriz estadounidenses sin una reducción equivalente de los aranceles para las exportaciones brasileñas, así como condiciones sobre la explotación y producción de minerales críticos y tierras raras.
El jefe de la cartera de Desarrollo dijo que espera que Brasil "jamás acepte" lo que fue propuesto en el pasado, en una referencia tácita a un posible cambio de Gobierno.
Las declaraciones se producen en plena campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, que se celebrarán el próximo 25 de octubre, en la que se enfrentarán el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro.
En la primera vuelta, Lula obtuvo el 45 % de los votos, mientras que el hijo del exmandatario Jair Bolsonaro alcanzó el 47 % de los sufragios.
Las negociaciones con EE.UU. buscan reducir el impacto de las sobretasas aplicadas por Estados Unidos a productos brasileños.
En julio de 2025 Donald Trump impuso aranceles del 50 % a varios productos brasileños en represalia por una supuesta persecución judicial contra el expresidente Bolsonaro -hoy condenado a 27 años de cárcel-, que enfrentaba entonces el juicio por golpismo en la Corte Suprema.
Esos aranceles fueron suspendidos por una decisión judicial estadounidense, pero en julio de este año Washington anunció dos gravámenes del 25 % y 12,5 % adicionales sobre parte de los productos brasileños.
En conjunto, las dos medidas pueden elevar los aranceles adicionales hasta el 37,5 % para parte de las exportaciones brasileñas.
Las negociaciones se realizan en medio de acusaciones de una supuesta interferencia del Gobierno de Trump en la campaña electoral brasileña en la que Lula se juega la reelección frente a Flávio Bolsonaro, aunque las investigaciones que hizo la Policía Federal sobre el tema ya fueron archivadas.
