
Biedermann, fenómeno editorial con su saga aristocrática, llama a combatir el relato falso
Biedermann, de 23 años, se muestra sorprendido por el éxito de la novela, un fenómeno editorial internacional, a punto de traducirse a 27 lenguas y con los derechos cinematográficos vend...
Biedermann, de 23 años, se muestra sorprendido por el éxito de la novela, un fenómeno editorial internacional, a punto de traducirse a 27 lenguas y con los derechos cinematográficos vendidos, que en castellano publica Salamandra.
'Lázár', con toques de realismo mágico, muy sensorial y con muchas capas, se centra en el ficticio linaje de los von Lázár, después del nacimiento de Lajos, un niño transparente de ojos azules, en un castillo cerca de un bosque, que empuja a la locura, en los albores del siglo XX, en un momento en el que el antiguo orden se desmorona.
Su autor deja claro que cuando empezó a trabajar en este proyecto no pensaba en crear una suerte de espejo con la realidad actual, pero "cuando más escribía, más paralelismos iban surgiendo", dice en una rueda de prensa en Barcelona, aunque remarca que sus novelas no están basadas en ideas.
Con todo, y preguntado por lo que está ocurriendo en todo el mundo con el auge de la extrema derecha, Biedermann no duda en aseverar que es "muy importante combatir el falso relato de la historia, que actuemos y lo enraicemos en la conciencia de la población".
"Esta es la tarea que tiene el arte y la literatura. Desanima ver el relato que venden estas fuerzas políticas y el efecto y el impacto que tienen sobre las masas, pero ello es un motivo más para actuar y para tirar hacia adelante y no caer ni en el desánimo ni en la desmoralización", opina.
Rememora que con apenas 16 años empezó a darle vueltas a escribir un libro inspirado en su historia familiar, en la que "el pasado siempre ha estado muy presente", aunque hubiera alguna que otra laguna.
"Se trataba de poner luz a la oscuridad a través de la ficción y de mi fantasía", señala.
El origen de su 'Lázár' se encuentra en los relatos que les contaba su abuela "una y otra vez", incluso historias traumáticas, como la huida de Hungría a Suiza, pero que explicaba como su fueran aventuras.
Para los más pequeños de la familia, era "muy interesante y apasionante" escuchar a esta mujer, que había vivido en un castillo, y que todo lo que narraba tenía sabor a cuento de hadas.
"Cada familia -prosigue- tiene siempre historias positivas y agradables que se explican mucho, pero también hay mucho silencio sobre el resto. Mi abuela, además, ahondaba en su día a día y eso fue muy importante para mí porque me llevó a investigar sobre la vida cotidiana, sobre esa época, sobre cómo hablaban, se vestían, comían o ganaban dinero".
