
Berlín vota en comicios que auguran duelo entre izquierda y CDU con empuje de ultraderecha
En un día nublado, 2,5 millones de berlinesas y berlineses están llamados a depositar sus papeletas para decidir sobre la composición del nuevo Parlamento regional. Y por primera vez los ...
En un día nublado, 2,5 millones de berlinesas y berlineses están llamados a depositar sus papeletas para decidir sobre la composición del nuevo Parlamento regional. Y por primera vez los jóvenes de 16 y 17 años pueden participar en los comicios.
Desde las elecciones repetidas de 2023, la CDU, que entonces ganó, y el Partido Socialdemócrata (SPD) gobiernan conjuntamente, pero después las elecciones de este domingo Berlín tendrá en cualquier caso un nuevo alcalde o una nueva alcaldesa.
Si La Izquierda se hace con la mayoría de los escaños, sería una victoria histórica en una ciudad en la que, desde la reunificación, CDU y SPD se han alternado siempre como los partidos más votados.
En la mesa 512 instalada en el Eckener Gymnasium de Tempelhof-Schöneberg el flujo de votantes es escaso. Sobre todo hay ancianos y algunas familias jóvenes, de origen extranjero.
Justo en Tempelhof-Schöneberg depositaron su voto el candidato del SPD, Steffen Kraft, y el candidato de Los Verdes, Werner Graf.
Un joven de 27 años al que acompaña su pareja embarazada y que prefiere no dar su nombre afirmó a EFE que vota "para poder vivir en un entorno pacífico" y "para que no lleguen al poder los extremistas", en alusión a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
Otro hombre en la cincuentena dice llevar prisa y sólo masculla que "no ha votado a los azules", en alusión a la ultraderecha.
Según la última encuesta del viernes, a la cabeza, con su candidata Elif Eralp como favorita, se sitúa La Izquierda, con un 21 % de intención de voto, seguida de la CDU del actual alcalde Kai Wegner, quien ha sido sustituido como candidato por Stefan Evers, con un 20 %.
Les sigue la candidata de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), Kristin Brinker, en el 18 %, con una retórica menos radical que sus compañeros de partido que salieron victoriosos hace dos semanas en la región oriental de Sajonia-Anhalt, pero con muchas posibilidades de duplicar el resultado de 2023, cuando obtuvo un 9,1 %.
Anna, una berlinesa votante de AfD, destacó la "paz" entre los motivos por los que se decanta por esta formación, partidaria de dejar de suministrar armas a Ucrania. "Pienso que no habría que entregar armas de ningún tipo, sino negociar", afirmó a EFE en un colegio electoral de Berlín, sobre todos los conflictos en general.
Esta mujer de mediana edad, actualmente desempleada, también defiende "poner reglas claras" para impedir la "inmigración descontrolada" y deportar a los extranjeros que han cometido delitos, una promesa que otros partidos como CDU y SPD también comparten, pero según ella, nunca cumplen.
Es una difamación atribuir a AfD un carácter ultraderechista, opina Anna, que no se identifica en absoluto con esta etiqueta y también simpatiza con el partido de izquierda populista Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), que también defiende la paz por encima de la ayuda a Ucrania, pero que no tiene garantizado entrar en el Parlamento regional.
"Que el amor a la tierra natal se represente como de derechas no me parece correcto. Es tergiversar los hechos. Cuando a AfD se les llama nazis se está trivializando la época nazi. Me parece mal que de todo se diga inmediatamente: eso es de derechas, de derechas, de derechas", reflexiona.
Con el cordón sanitario a la ultraderecha todavía en pie y sin mayoría suficiente para que CDU y SPD reediten su alianza, el ganador tendrá que buscar al menos dos socios de coalición que pueden ser Los Verdes y el SPD.
Las encuestas sitúan a Los Verdes en un 15 % y al SPD en un 12 %.
La cuestión de la escasez de viviendas y el elevado precio de alquiler y la propuesta de La Izquierda para expropiar a las grandes inmobiliarias con parqués de más de 3.000 apartamentos puede adquirir una relevancia crucial en este sentido, ya que Los Verdes comparten este plan que surgió de una consulta popular en 2021, en la que el 59,1 % de los votantes dijo 'sí' a la expropiación, mientras que el SPD se ha mostrado reacio a implementarlo.
Christine, una enfermera jubilada, querría que ganase la CDU y que siguiese gobernando en coalición con SPD. En los años que llevan en el gobierno no han tenido tiempo de arreglar el desastre que habían dejado "los otros", razona.
Y si ahora gana La Izquierda, "echará por tierra todo lo que se había conseguido", opina la mujer, residente en una circunscripción en la que tradicionalmente ganan los cristianodemócratas.
