
Arabia Saudí dice que pacto con Turquía y Pakistán no busca crear eje sectario o nuclear
"El acuerdo no representa un intento de establecer un eje militar ni un bloque sectario. Tampoco está vinculado a ambiciones nucleares ni a una carrera armamentística; por el contrario, se...
"El acuerdo no representa un intento de establecer un eje militar ni un bloque sectario. Tampoco está vinculado a ambiciones nucleares ni a una carrera armamentística; por el contrario, se centra en el desarrollo de capacidades sostenibles", dijo en X el subsecretario para la Diplomacia Pública del Ministerio de Exteriores saudí, Rayed Krimly.
El diplomático añadió que este pacto firmado por el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán; el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, y el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, "no constituye una amenaza para la seguridad de ningún país de la región ni representa una escalada de tensiones entre ningún Estado".
Arabia Saudí es la principal potencia árabe del golfo Pérsico y cuenta con las capacidades militares más avanzadas, mientras que Pakistán tiene arsenal nuclear y Turquía forma parte de la OTAN.
Krimly recordó que el acuerdo estipula que "cualquier ataque armado externo contra cualquiera de los tres países se considerará un ataque contra los tres", al tiempo que afirmó que este nuevo paradigma de seguridad "no menoscaba las sólidas y estratégicas relaciones" entre Arabia Saudí y sus vecinos árabes del golfo Pérsico.
Por su parte, el ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan, declaró en la misma red social que el pacto representa la culminación "del deseo común de unificar esfuerzos para enfrentar los desafíos y amenazas que afectan la seguridad y estabilidad de la región"
Según un comunicado conjunto, el llamado Acuerdo Conjunto de Defensa de La Meca tiene como objetivo "reforzar la disuasión colectiva contra cualquier acto de agresión" y estipula que "cualquier ataque armado contra cualquiera de los tres Estados se considerará un ataque contra todos ellos".
Asimismo, el pacto prevé "el fortalecimiento de todos los aspectos de la cooperación" en materia de defensa de estos tres países aliados, que en estos momentos están participando además en los esfuerzos de mediación para poner fin a las guerras de Irán y de la Franja de Gaza, y en un contexto especialmente crítico para Arabia Saudí.
Esto tiene lugar en medio de la creciente tensión en Oriente Medio por la guerra entre Estados Unidos e Irán, que ha repercutido severamente en los países del golfo Pérsico por los ataques de represalia iraníes contra los aliados árabes de Washington y el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto circulaba alrededor del 20 % del crudo mundial.
A esto se suma que Arabia Saudí -el mayor productor de la OPEP- se enfrenta a otro bloqueo marítimo, esta vez impuesto por los rebeldes hutíes del Yemen, que acusan a Riad de controlar su espacio aéreo y sus aguas, así como del bombardeo del aeropuerto internacional de Saná a mediados del mes pasado.
