
“Anulo mufa” o ndaipori tyeraku: Peña no viajará al partido Paraguay-Francia, ¿y los feriados?
Fuentes a las que accedió ABC del entorno de la presidencia de la República habían señalado que el presidente de la República, Santiago Peña había recibido (como todos los mandatarios) invit...
Fuentes a las que accedió ABC del entorno de la presidencia de la República habían señalado que el presidente de la República, Santiago Peña había recibido (como todos los mandatarios) invitación de la FIFA para el partido de octavos de final de la Albirroja ante Francia, este sábado a las 18:00 (hora paraguaya) en el estadio Lincoln Financial Field, en Filadelfia; pero por las críticas por “mufa” contra el mandatario por la derrota ante los EE.UU. en el partido inaugural, optó por cancelar los pasajes.
El propio mandatario confirmó hoy el haber recibido la invitación y el optar por no viajar, y ver desde su sala donde había decretado feriado tras la victoria contra Alemania en 16º de final.
“Voy a quedarme acá, voy a mirar en casa así como lo hice el último partido. La invitación siempre la estoy recibiendo para cada uno de los partidos como presidente, así como recibí para el primer partido, pero ya había tomado la decisión ir al primero y fue el vicepresidente a los siguientes dos partidos de fase (de grupos)“, dijo Peña confirmando que no viajará a EE.UU..
Comentó que “tenía pensado ir” al partido contra Alemania, pero “no se pudo dar porque tuvimos tanto la cumbre en Mercosur, visitas de Estado, el informe (ante el Congreso)”, comentó.
Cuartos de final, otra posibilidad de viajeEl mandatario no se animó a adelantar si en un eventual escenario de que Paraguay consiga su pase a los Cuartos de Final reconsideraría viajar a ver el partido.
“Tomemos esto con una enorme felicidad, con humildad. Yo lo que sí le puedo decir es que indistintamente del resultado del sábado contra Francia, yo voy a tener el mismo sentimiento de gratitud, contra el cuerpo técnico, contra los directivos de la APF, contra los con los jugadores” (sic), dijo.
No obstante, dijo que sea en la fase que sea, “le voy a ir a recibir al aeropuerto (al equipo) y el abrazo que le voy a dar va a ser del mismo tenor, de la misma fuerza, sea que ellos ganen o no ganen mañana”.
¿Se vienen más feriados?El feriado decretado el pasado martes 30 de junio despertó posturas divididas, entre los fanáticos que obviamente celebraron a sus anchas la histórica clasificación; y sectores empresariales (sobre todo de micros, pequeñas y medianas empresas) que cuestionaron al verse afectadas sus actividades comerciales y laborales, sobre todo porque ahora Peña confesó que lo hizo “sin pensarlo”.
De entrada, Peña sostuvo que al ser mañana sábado el partido, no habrá feriados, pero sí consideró posibles escenarios posteriores.
“Es sábado, así que no tiene mucho sentido (un feriado si ganamos). Pero nos quedan todavía algunos (feriados por Ley que puede decretar) y la pregunta es si tenemos después cuarto de final, después la semifinal”, sostuvo echando por tierra la prudencia que él mismo habría pedido para no aventurar resultados.
No obstante, el mandatario contempló la posibilidad de que la selección sigue avanzando de fase e incluso llegar a la final.
“Ahora vamos a hacer el siguiente ejercicio. Bueno, la final se va a jugar domingo, ¿qué hacemos el lunes? Vamos a tener que pedir una Ley al Congreso una semana vamos a tener que declarar feriado", refirió
Decretó “en caliente”En otra parte de la conversación, reconoció que escuchó las críticas de parte del sector empresarial por la improvisación del último feriado, incluso que lo firmó aún bajo el efecto de la victoria albirroja.
“Como todo partido, la mitad de la hinchada celebra el feriado y es impresionante cómo la gente celebró. Yo le soy muy honesto, yo no pensé en eso (feriado) antes del partido. Fue una decisión espontánea después de haber visto porque realmente la forma en cómo se jugó, de cómo se ganó fue realmente impresionante. Y bueno, ahí tomé la decisión de declarar el feriado", sostuvo.
Esa posición es sumamente entendible para un hincha, pero no para un mandatario, que más allá del fanatismo que nadie puede objetar, también está obligado sobre todo a garantizar previsibilidad al sector económico.
