
András Baka, elegido primer presidente de la Hungría post Orbán
El nuevo presidente ha tenido el apoyo de los 140 diputados del partido del Gobierno, el Tisza, de un total de 199 diputados. Seis legisladores del ultraderechista 'Nuestra Patria' han votad...
El nuevo presidente ha tenido el apoyo de los 140 diputados del partido del Gobierno, el Tisza, de un total de 199 diputados. Seis legisladores del ultraderechista 'Nuestra Patria' han votado en contra. Los 53 del Fidesz, el partido de Orbán, no han participado.
Baka, de 73 años, había sido propuesto por el nuevo Gobierno del conservador Péter Magyar, que en la campaña para las elecciones del pasado abril prometió destituir a los altos cargos leales a Orbán, dentro de las medidas con las que quiere restablecer el Estado de derecho.
"Es un gran honor y una excepcional confianza que el Parlamento me haya elegido como presidente de la República", dijo Baka ante los diputados tras ser elegido por un periodo de cinco años, y después de prestar juramento.
En su discurso, el nuevo presidente dijo que tras los 16 años de Gobiernos de Orbán Hungría "necesita justicia", pero subrayó que "el país no puede construirse sobre una base de venganza", agregando que es una responsabilidad común que no vuelva a suceder que "un partido tome como rehén al Estado".
En un mensaje con tono europeísta, el jefe del Estado destacó que "el lugar de Hungría está en Europa, como una consecuencia de su cultura y valores".
En este sentido destacó la importancia de que desde el cargo que ocupa defienda el orden constitucional y "represente los valores europeos".
Desde 2010 la mayoría de los presidentes de Hungría no han podido concluir sus respectivos mandatos, con la excepción de János Áder, uno de los fundadores del Fidesz y amigo de Orbán.
Pál Schmitt (2010-2012) dimitió por un escándalo de plagio, Katalin Novák abandonó el cargo por un escándalo de indulto de una persona que ayudó a un pederasta, mientras que el antecesor de Baka, Tamás Sulyok Sulyok, fue destituido a través de un controvertido cambio constitucional impulsado por la mayoría parlamentaria del Gobierno.
El primer ministro justificó esa maniobra argumentando que Sulyok era una "marioneta" de Orbán que dificultaría sus planes de reinstaurar el Estado de derecho.
"Después de largos años, Hungría tendrá de nuevo un verdadero presidente", afirmó por su parte Magyar en las redes sociales.
El analista Zoltán Lakner dijo recientemente que Baka tendrá que enfrentar expectativas sociales contradictorias, por un lado la de respaldar la transición iniciada por Magyar y, al mismo tiempo, "mantener su autonomía respecto al Gobierno".
Durante su campaña para las elecciones del 12 de abril que ganó con una mayoría aplastante, Magyar ya había anunciado que en caso de una victoria destituiría a numerosos altos cargos cercanos a Orbán que podrían frenar el proceso de regeneración democrática del país.
El presidente en Hungría tiene atribuciones protocolarias, sin apenas atribuciones ejecutivas.
Se espera que Baka ocupe el cargo hasta la redacción de una nueva Constitución, prometida por Magyar, una reforma que también podría afectar el cargo del presidente de la República.
